07 Octubre 2005 Seguir en 
Madrid.- Seis inmigrantes ilegales subsaharianos murieron ayer durante una represión de fuerzas marroquíes, mientras intentaban atravesar la frontera que divide Marruecos con la ciudad autónoma española de Melilla. Según el gobierno marroquí, se trató del ejercicio de la legítima defensa ante un intento de "rara violencia" puesta de manifiesto por unos 400 inmigrantes.
Con estas últimas víctimas mortales, suman 15 los fallecidos durante los asaltos masivos de inmigrantes africanos a Melilla y a la vecina Ceuta, el otro enclave español en el norte de Africa. En estos incidentes protagonizados por más de 1.000 personas sólo un centenar de ellas logró su objetivo.
Estos refugiados que pudieron saltar las vallas serán repatriados "de inmediato", anunció el gobierno español, en virtud de un acuerdo excepcional alcanzado con el régimen de Rabat. A su vez, el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que la soberanía española en Ceuta y Melilla no está en discusión, en un intento por acallar las críticas de la oposición conservadora.
Asimismo, el mandatario admitió que el fenómeno inmigratorio responde a la crítica situación de los países pobres de Africa, que provoca un estado de desesperación en las clases más desprotegidas. Rodríguez Zapatero elogió la colaboración de Marruecos en el conflicto y señaló que este país también es víctima de la presión migratoria originada por la hambruna de otros países africanos. (Télam-SNI)
Con estas últimas víctimas mortales, suman 15 los fallecidos durante los asaltos masivos de inmigrantes africanos a Melilla y a la vecina Ceuta, el otro enclave español en el norte de Africa. En estos incidentes protagonizados por más de 1.000 personas sólo un centenar de ellas logró su objetivo.
Estos refugiados que pudieron saltar las vallas serán repatriados "de inmediato", anunció el gobierno español, en virtud de un acuerdo excepcional alcanzado con el régimen de Rabat. A su vez, el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que la soberanía española en Ceuta y Melilla no está en discusión, en un intento por acallar las críticas de la oposición conservadora.
Asimismo, el mandatario admitió que el fenómeno inmigratorio responde a la crítica situación de los países pobres de Africa, que provoca un estado de desesperación en las clases más desprotegidas. Rodríguez Zapatero elogió la colaboración de Marruecos en el conflicto y señaló que este país también es víctima de la presión migratoria originada por la hambruna de otros países africanos. (Télam-SNI)
NOTICIAS RELACIONADAS







