04 Octubre 2005 Seguir en 
Un tema que debiera encarar seriamente la Municipalidad de San Miguel de Tucumán es el del estado de los taxis. Una gran mayoría de estos presenta serias deficiencias. Ellas van desde la carrocería desvencijada -puertas que cierran sin seguridad, cristales que no pueden accionarse, etcétera- hasta un interior con los resortes del asiento totalmente vencidos, o en un desagradable cuadro de antihigiene. Lamentablemente, en muchos casos, los pasajeros deben avenirse a todo eso, dado que no tienen otra opción.Nos parece que no puede aceptarse, en una ciudad con la importancia y las características de la que habitamos, una realidad de dicha naturaleza. El taxi es un servicio público; por lo tanto, debe prestarse rodeado de ciertas razonables condiciones de seguridad, de confortabilidad y de higiene. Es difícil encontrar, en otras capitales, vehículos en el estado que exhibe una gran porción de los taxis de San Miguel de Tucumán.
Creemos que, junto con una política que apunte a terminar con el transporte ilegal -que ya va demorando demasiado tiempo-, debe expresarse otra, tendiente a que el legal se preste como realmente corresponde.
Creemos que, junto con una política que apunte a terminar con el transporte ilegal -que ya va demorando demasiado tiempo-, debe expresarse otra, tendiente a que el legal se preste como realmente corresponde.







