04 Octubre 2005 Seguir en 
LOS BOMBEROS DE TAFI VIEJO
Quiero, por este medio, destacar la generosa y arriesgada tarea que realizan los Bomberos Voluntarios de Tafí Viejo. En una calurosa siesta del mes pasado, una dotación del cuartel de esa ciudad apagó un incendio que manos anónimas iniciaron en una vieja playa de almacenes, en el sector norte de los Talleres Ferroviarios. Si bien el pasto seco y el viento hicieron que un antiguo furgón de madera se transformara en cenizas, el rápido accionar de estos servidores públicos; de la guardia de los Talleres; de la Policía de la provincia y de los vecinos evitó daños mayores al patrimonio de esta planta. Estuvieron cuatro horas extinguiendo hasta la última brasa. Al volver al cuartel la sirena llamó al trabajo y otra vez apareció el gesto, no de fastidio, sino de preocupación. Los que miramos pasar el auto bomba sentimos un orgullo indisimulable por contar con nuestros Bomberos Voluntarios.
Ariel Alejandro Romano Espinoza
arielromano@yahoo.com
LOS PIQUETEROS
La actual política del Gobierno es realmente injusta. Es una política "fardista", ya que siempre el otro tiene la culpa y "se le tira el fardo al del lado". Un claro ejemplo de esto es el caso de los piqueteros, un problema mayúsculo engendrado por el mismo Presidente. Al no ponerles límites, estos fueron tomando fuerza, creyéndose cada vez con más derechos, como exigir comida o dinero. El artículo 17 de nuestra Constitución dice que ningún cuerpo armado puede exigir requisiciones o contribuciones de ningún tipo. Es justamente lo que hicieron los piqueteros; sin embargo, ninguno de ellos está tras las rejas. Ahora que el problema es incontrolable, el Presidente culpa a la Justicia, cuando meses atrás él fue el principal promotor de no reprimir estos actos, en muchos casos violentos y perjudiciales para el resto de la población. Y ni hablemos del injusto e incorrecto uso que el Presidente hace de los fondos del Estado: no creo que una prioridad sea la financiación de la campaña de la primera dama con el dinero del empobrecido pueblo argentino, dinero que se podría usar para pagarles a los médicos del hospital Garrahan, o para darles de comer a millones de chicos argentinos que pasan hambre. Tal vez sea hora de que el Presidente ponga en orden sus prioridades.
Guillermo Mariscal
guillermo_mariscal_91@hotmail.com
SIN OPOSICION
Todos los argentinos observamos cómo los políticos, teóricamente de la oposición, excepto raras excepciones, tratan -a través de cualquier artimaña- de ingresar al Partido Justicialista, ya sea en las líneas de Kirchner o de Alperovich. Ya sabemos que sus esposas serán elegidas sin ningún inconveniente. En mi opinión es porque nuestros dirigentes se incorporan a la política de distintas formas, y luego se acercan al PJ. La oposición no existe; esta es la dictadura de la democracia. Tanto el Presidente como el gobernador manejan todos los poderes a su antojo y quien se oponga, fuera del juego. Porque parece un juego, pero en realidad es el destino de nuestro país. Esto es muy grave. En ese contexto, lo económico prima sobre lo moral.
Hugo Norry
bha_naquin@arnet.com.ar
UNA CALLE OLVIDADA
"Confío en recibir el tercer milenio con este anhelo hecho realidad". Con esta frase finalizaba una carta de lectores publicada en LA GACETA en 1998, cuya foto correspondía a la calle Celedonio Gutiérrez al 800. Actualmente dicha arteria continúa detenida en el tiempo, en igual estado de deterioro que en esa época, sin pavimento. Sin embargo, esta importante vía de comunicación, que lleva el nombre de un ilustre tucumano, figura en los mapas como pavimentada dos veces. Está ubicada entre las calles Próspero García y Gobernador del Campo y las avenidas Avellaneda y Soldati. Solicito a la actual gestión municipal que salde, de una vez por todas, la deuda que tiene con la vecindad.
Rosalía Palacio de Molina
gmol1@hotmail.com
TRANSITO CAOTICO
Como vecina de la calle Jujuy al 4.000 debo confesar que siento una gran perplejidad cuando descubro que ningún político, a escasos días de las elecciones, se haya "avivado" e intentado (o al menos fingido intentar) mejorar en parte esta importante vía de acceso a la ciudad, con un tránsito cada vez más caótico. Estoy segura de que con esta maniobra, muy probablemente se habría afianzado en la descarnada contienda electoral. Mucho más que entregando bolsones, cada vez más lánguidos y exiguos. Digo esto porque tengo dos hijas en edad escolar que, día tras día, deben sortear esta calle. Y cuando puedo acompañarlas, no logro saber si esa franja de pavimento es una autopista (por la velocidad con la que se desplazan los conductores), si es una calle (por el alto índice de urbanización) o si es una avenida (porque tiene dos manos). No, no. Una avenida no es. Las avenidas tienen aceras, isletas centrales, semáforos cada tanto; no circulan bicicletas ni carritos a contramano y, sobre todo, no tienen una impresionante proliferación de remises obsoletos y de vehículos pesados. No es raro, entonces, que en más de una oportunidad haya sido testigo de alguna maniobra desacertada. Así, cuando escucho el rechinar de las gomas rasguñando el pavimento por una brusca frenada, me viene a los oídos una odiosa cantinela: Brindo por la muerte/ bienvenida sea/ ¡Qué más puedo hacer/ si ella me acecha...!
Francisca del Valle Peral
pacaperal@hotmail.com
ATROPELLO
Los tucumanos seguimos siendo objeto de mal trato por parte de los inspectores de tránsito de la Municipalidad de nuestra ciudad. Hace unos días, personas mal educadas y torpes me hicieron una multa (que yo, voluntariamente y sin problemas, estaba dispuesta a abonar) de la forma más inapropiada y con un despotismo del que los ciudadanos ya estamos hartos. Esto lo único que hace es corroborar el concepto negativo general del que goza la Dirección de Tránsito. Y una vez más, nos encontramos avasallados por gente que parece no haber recibido ningún tipo de instrucción para ejercer correctamente el cargo que ocupa. Espero que las autoridades responsables tomen cartas en el asunto, y que los que fueron protagonistas del desagradable momento que tuve que pasar sepan que los ciudadanos no estamos dispuestos a ser atropellados, de ninguna manera.
María José Barceló
mariajosebarcelo@hotmail.com
Quiero, por este medio, destacar la generosa y arriesgada tarea que realizan los Bomberos Voluntarios de Tafí Viejo. En una calurosa siesta del mes pasado, una dotación del cuartel de esa ciudad apagó un incendio que manos anónimas iniciaron en una vieja playa de almacenes, en el sector norte de los Talleres Ferroviarios. Si bien el pasto seco y el viento hicieron que un antiguo furgón de madera se transformara en cenizas, el rápido accionar de estos servidores públicos; de la guardia de los Talleres; de la Policía de la provincia y de los vecinos evitó daños mayores al patrimonio de esta planta. Estuvieron cuatro horas extinguiendo hasta la última brasa. Al volver al cuartel la sirena llamó al trabajo y otra vez apareció el gesto, no de fastidio, sino de preocupación. Los que miramos pasar el auto bomba sentimos un orgullo indisimulable por contar con nuestros Bomberos Voluntarios.
Ariel Alejandro Romano Espinoza
arielromano@yahoo.com
LOS PIQUETEROS
La actual política del Gobierno es realmente injusta. Es una política "fardista", ya que siempre el otro tiene la culpa y "se le tira el fardo al del lado". Un claro ejemplo de esto es el caso de los piqueteros, un problema mayúsculo engendrado por el mismo Presidente. Al no ponerles límites, estos fueron tomando fuerza, creyéndose cada vez con más derechos, como exigir comida o dinero. El artículo 17 de nuestra Constitución dice que ningún cuerpo armado puede exigir requisiciones o contribuciones de ningún tipo. Es justamente lo que hicieron los piqueteros; sin embargo, ninguno de ellos está tras las rejas. Ahora que el problema es incontrolable, el Presidente culpa a la Justicia, cuando meses atrás él fue el principal promotor de no reprimir estos actos, en muchos casos violentos y perjudiciales para el resto de la población. Y ni hablemos del injusto e incorrecto uso que el Presidente hace de los fondos del Estado: no creo que una prioridad sea la financiación de la campaña de la primera dama con el dinero del empobrecido pueblo argentino, dinero que se podría usar para pagarles a los médicos del hospital Garrahan, o para darles de comer a millones de chicos argentinos que pasan hambre. Tal vez sea hora de que el Presidente ponga en orden sus prioridades.
Guillermo Mariscal
guillermo_mariscal_91@hotmail.com
SIN OPOSICION
Todos los argentinos observamos cómo los políticos, teóricamente de la oposición, excepto raras excepciones, tratan -a través de cualquier artimaña- de ingresar al Partido Justicialista, ya sea en las líneas de Kirchner o de Alperovich. Ya sabemos que sus esposas serán elegidas sin ningún inconveniente. En mi opinión es porque nuestros dirigentes se incorporan a la política de distintas formas, y luego se acercan al PJ. La oposición no existe; esta es la dictadura de la democracia. Tanto el Presidente como el gobernador manejan todos los poderes a su antojo y quien se oponga, fuera del juego. Porque parece un juego, pero en realidad es el destino de nuestro país. Esto es muy grave. En ese contexto, lo económico prima sobre lo moral.
Hugo Norry
bha_naquin@arnet.com.ar
UNA CALLE OLVIDADA
"Confío en recibir el tercer milenio con este anhelo hecho realidad". Con esta frase finalizaba una carta de lectores publicada en LA GACETA en 1998, cuya foto correspondía a la calle Celedonio Gutiérrez al 800. Actualmente dicha arteria continúa detenida en el tiempo, en igual estado de deterioro que en esa época, sin pavimento. Sin embargo, esta importante vía de comunicación, que lleva el nombre de un ilustre tucumano, figura en los mapas como pavimentada dos veces. Está ubicada entre las calles Próspero García y Gobernador del Campo y las avenidas Avellaneda y Soldati. Solicito a la actual gestión municipal que salde, de una vez por todas, la deuda que tiene con la vecindad.
Rosalía Palacio de Molina
gmol1@hotmail.com
TRANSITO CAOTICO
Como vecina de la calle Jujuy al 4.000 debo confesar que siento una gran perplejidad cuando descubro que ningún político, a escasos días de las elecciones, se haya "avivado" e intentado (o al menos fingido intentar) mejorar en parte esta importante vía de acceso a la ciudad, con un tránsito cada vez más caótico. Estoy segura de que con esta maniobra, muy probablemente se habría afianzado en la descarnada contienda electoral. Mucho más que entregando bolsones, cada vez más lánguidos y exiguos. Digo esto porque tengo dos hijas en edad escolar que, día tras día, deben sortear esta calle. Y cuando puedo acompañarlas, no logro saber si esa franja de pavimento es una autopista (por la velocidad con la que se desplazan los conductores), si es una calle (por el alto índice de urbanización) o si es una avenida (porque tiene dos manos). No, no. Una avenida no es. Las avenidas tienen aceras, isletas centrales, semáforos cada tanto; no circulan bicicletas ni carritos a contramano y, sobre todo, no tienen una impresionante proliferación de remises obsoletos y de vehículos pesados. No es raro, entonces, que en más de una oportunidad haya sido testigo de alguna maniobra desacertada. Así, cuando escucho el rechinar de las gomas rasguñando el pavimento por una brusca frenada, me viene a los oídos una odiosa cantinela: Brindo por la muerte/ bienvenida sea/ ¡Qué más puedo hacer/ si ella me acecha...!
Francisca del Valle Peral
pacaperal@hotmail.com
ATROPELLO
Los tucumanos seguimos siendo objeto de mal trato por parte de los inspectores de tránsito de la Municipalidad de nuestra ciudad. Hace unos días, personas mal educadas y torpes me hicieron una multa (que yo, voluntariamente y sin problemas, estaba dispuesta a abonar) de la forma más inapropiada y con un despotismo del que los ciudadanos ya estamos hartos. Esto lo único que hace es corroborar el concepto negativo general del que goza la Dirección de Tránsito. Y una vez más, nos encontramos avasallados por gente que parece no haber recibido ningún tipo de instrucción para ejercer correctamente el cargo que ocupa. Espero que las autoridades responsables tomen cartas en el asunto, y que los que fueron protagonistas del desagradable momento que tuve que pasar sepan que los ciudadanos no estamos dispuestos a ser atropellados, de ninguna manera.
María José Barceló
mariajosebarcelo@hotmail.com







