04 Octubre 2005 Seguir en 
El mayor intento masivo de cruce de la frontera entre Marruecos y esta posición española en el norte de Africa. Más de 700 personas lucharon contra policías y soldados.
Melilla, España.- Ni el despliegue del Ejército español ni el aumento de la altura de las vallas fronterizas consiguieron evitar que inmigrantes africanos vuelvan a protagonizar un asalto masivo desde Marruecos a Melilla, enclave español en el norte de Africa. Ayer a la madrugada, más de la mitad de unas 700 personas logró ingresar en avalancha a Melilla. Fue el mayor intento masivo de cruce de esa frontera y el que mostró mayor virulencia. La nueva acción desesperada de inmigrantes norafricanos siguió al reforzamiento de tropas en torno de Melilla y de la cercana Ceuta -el otro enclave español-, donde la semana pasada murieron baleados cinco inmigrantes cuando saltaron la valla.
Con palos y piedras
A las 5.30, aproximadamente, guardias civiles españoles informaron que la doble valla fronteriza de alambres de púas alrededor de Melilla había cedido en varios tramos ante la avalancha de inmigrantes. Sorprendió a las autoridades el hecho de que la oleada se haya producido en la zona donde la altura de la doble alambrada es de seis metros, y no en otros sectores donde la barrera tiene la mitad de esa altura. Los inmigrantes arrancaron dos tramos del vallado que separa Melilla de Marruecos. Cuando llegaron las fuerzas españolas de frontera, se produjeron enfrentamientos en los que los africanos mostraron una agresividad y una virulencia desconocida hasta el momento. Con palos y piedras atacaron a los uniformados, y hasta se enfrentaron en lucha cuerpo a cuerpo con ellos. Varios policías sufrieron golpes en el cráneo y heridas producidas por mordiscos. Más de 100 africanos resultaron heridos.
Los inmigrantes que logran entrar ilegalmente en territorio español son internados en un campamento pero, en la mayoría de los casos, no pueden ser devueltos a sus países de origen al no existir convenios de repatriación con ellos. El incidente ha originado un mayor despliegue de las fuerzas españolas. Del lado marroquí, la Gendarmería apiló un centenar de escaleras artesanales fabricadas por los inmigrantes para saltar la valla y les prendieron fuego. (DPA-Especial)
Melilla, España.- Ni el despliegue del Ejército español ni el aumento de la altura de las vallas fronterizas consiguieron evitar que inmigrantes africanos vuelvan a protagonizar un asalto masivo desde Marruecos a Melilla, enclave español en el norte de Africa. Ayer a la madrugada, más de la mitad de unas 700 personas logró ingresar en avalancha a Melilla. Fue el mayor intento masivo de cruce de esa frontera y el que mostró mayor virulencia. La nueva acción desesperada de inmigrantes norafricanos siguió al reforzamiento de tropas en torno de Melilla y de la cercana Ceuta -el otro enclave español-, donde la semana pasada murieron baleados cinco inmigrantes cuando saltaron la valla.
Con palos y piedras
A las 5.30, aproximadamente, guardias civiles españoles informaron que la doble valla fronteriza de alambres de púas alrededor de Melilla había cedido en varios tramos ante la avalancha de inmigrantes. Sorprendió a las autoridades el hecho de que la oleada se haya producido en la zona donde la altura de la doble alambrada es de seis metros, y no en otros sectores donde la barrera tiene la mitad de esa altura. Los inmigrantes arrancaron dos tramos del vallado que separa Melilla de Marruecos. Cuando llegaron las fuerzas españolas de frontera, se produjeron enfrentamientos en los que los africanos mostraron una agresividad y una virulencia desconocida hasta el momento. Con palos y piedras atacaron a los uniformados, y hasta se enfrentaron en lucha cuerpo a cuerpo con ellos. Varios policías sufrieron golpes en el cráneo y heridas producidas por mordiscos. Más de 100 africanos resultaron heridos.
Los inmigrantes que logran entrar ilegalmente en territorio español son internados en un campamento pero, en la mayoría de los casos, no pueden ser devueltos a sus países de origen al no existir convenios de repatriación con ellos. El incidente ha originado un mayor despliegue de las fuerzas españolas. Del lado marroquí, la Gendarmería apiló un centenar de escaleras artesanales fabricadas por los inmigrantes para saltar la valla y les prendieron fuego. (DPA-Especial)







