Sangrienta represión de inmigrantes en la frontera entre Marruecos y Ceuta

Un masivo intento de entrar al enclave español terminó con cinco muertos y varios heridos.

30 Septiembre 2005
MADRID.- Cinco inmigrantes clandestinos murieron ayer en la frontera hispano-marroquí, durante un intento masivo de pasar hacia el enclave español de Ceuta. Un día antes hubo dos tentativas similares de entrar en Melilla, la otra ciudad autónoma española en el norte de Marruecos.
El gobierno español envió refuerzos militares a Melilla, tras los dos asaltos consecutivos de inmigrantes clandestinos. Entre el martes y el miércoles, más de 1.000 africanos intentaron cruzar la valla metálica que separa Marruecos de Melilla. Unos 300 lograron entrar tras enfrentarse con las fuerzas de seguridad españolas. Once guardias civiles y 17 inmigrantes resultaron heridos en estos choques. La policía marroquí frustró ayer un nuevo asalto en la frontera con Melilla, en una operación con 500 policías y tres helicópteros.
El jefe de la oposición española de derecha, Mariano Rajoy, responsabilizó al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero por estos episodios y pidió una reunión urgente del Congreso para tratar el conflicto. Ceuta y Melilla, única frontera terrestre entre Europa y Africa, son un paso privilegiado de la inmigración ilegal que busca acceder al espacio Schengen (13 países de la Unión Europea, más Noruega e Islandia), que permite la libre circulación.
La Comisión Europea deploró los trágicos acontecimientos, "que obligan a continuar la reflexión sobre la política de inmigración", dijo en un comunicado. La desesperación de los inmigrantes crece a medida que avanzan los trabajos para elevar la valla fronteriza en torno de los dos enclaves españoles, y responde a la penuria extrema en los países de Africa subsahariana.
Los hechos de Ceuta coincidieron con la cumbre que iniciaron, en Sevilla, Rodríguez Zapatero y su homólogo marroquí, Driss Jetú. (AFP-NA-Télam-SNI)

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