Una kamikaze de Al Qaeda mató a siete civiles en Irak
La organización fundamentalista inauguró un programa informativo. Violencia en todo el país. La mujer se inmoló frente a un grupo de iraquíes que buscaban trabajo en las fuerzas de seguridad. Un paquete bomba estalló en la casa de un chiíta en Nayaf.
29 Septiembre 2005 Seguir en 
BAGDAD.- Un día después de que se anunció la muerte en combate de un jefe de la red Al Qaeda en Irak, una atacante suicida arrastró a la muerte a siete civiles y dejó heridos a más de 50 en la ciudad norteña de Talafar. La kamikaze se inmoló en medio de personas que solicitaban empleo en un puesto militar. La rama iraquí de Al Qaeda, que lidera Abu Musab al Zarqawi, se atribuyó la autoría del hecho. "Una honorable hermana de la brigada de mártires realizó un heroico ataque en un centro de reclutamiento de apóstatas", señaló en un sitio de internet.
Talafar es considerado un bastión de insurgentes y combatientes extranjeros. Unos 10.000 soldados iraquíes y estadounidenses lanzaron en setiembre y a principios de mes ataques por tierra y aire contra la ciudad. Según el Ejército iraquí, 150 rebeldes murieron y unos 700 fueron detenidos durante dichas ofensivas. Como respuesta, Al Zarqawi lanzó una serie coordinada de ataques en Bagdad, que dejó 130 muertos y 250 heridos.
La mujer, vestida de manera tradicional y con el hiyab (velo islámico), se mezcló entre los reclutas que hacían cola delante del edificio policial, antes de activar su cinturón de explosivos. Pocas veces los rebeldes iraquíes utilizan a mujeres como kamikazes. Otros episodios violentos se registraron en distintas ciudades del país, en los que murieron civiles y policías. En la ciudad santa de Nayaf, un atentado dejó al menos siete muertos y 10 heridos. Según fuentes de la milicia "Mahdi", del clérigo chiíta Moqtada al Sadr, se trató de un paquete bomba que estalló en la casa de un guardaespaldas de Al Sadr. Hasta ahora, nadie reivindicó el ataque. Esta facción radical chiíta es hostigada por sectores sunnitas de la resistencia.
En tanto, los islámicos leales a Osama Bin Laden lanzaron en internet un show de noticias destinado a "disipar las mentiras y la propaganda" que aparecen en los principales canales de televisión internacionales y árabes. El programa, llamado "La Voz del Califato", fue producido por una organización vinculada a Al Qaeda. "Esta es la palabra de la verdad ante un gran vacío", dice su lema, que incluye la imagen de una hoguera derritiendo los logos de CNN, Reuter, Al Arabiya, BBC y Al Jazira. Sin embargo, "La Voz del Califato" parece ser distinto a los videos de decapitaciones y atentados. El primer show -semanal y de 15 minutos- fue anunciado con extractos del Corán por un presentador con la cara cubierta. Este felicitó a los musulmanes por la retirada israelí de la Franja de Gaza y dijo que la devastación causada por los huracanes en EE.UU. fue un castigo de Dios. (Reuter-AFP-NA)
Talafar es considerado un bastión de insurgentes y combatientes extranjeros. Unos 10.000 soldados iraquíes y estadounidenses lanzaron en setiembre y a principios de mes ataques por tierra y aire contra la ciudad. Según el Ejército iraquí, 150 rebeldes murieron y unos 700 fueron detenidos durante dichas ofensivas. Como respuesta, Al Zarqawi lanzó una serie coordinada de ataques en Bagdad, que dejó 130 muertos y 250 heridos.
La mujer, vestida de manera tradicional y con el hiyab (velo islámico), se mezcló entre los reclutas que hacían cola delante del edificio policial, antes de activar su cinturón de explosivos. Pocas veces los rebeldes iraquíes utilizan a mujeres como kamikazes. Otros episodios violentos se registraron en distintas ciudades del país, en los que murieron civiles y policías. En la ciudad santa de Nayaf, un atentado dejó al menos siete muertos y 10 heridos. Según fuentes de la milicia "Mahdi", del clérigo chiíta Moqtada al Sadr, se trató de un paquete bomba que estalló en la casa de un guardaespaldas de Al Sadr. Hasta ahora, nadie reivindicó el ataque. Esta facción radical chiíta es hostigada por sectores sunnitas de la resistencia.
En tanto, los islámicos leales a Osama Bin Laden lanzaron en internet un show de noticias destinado a "disipar las mentiras y la propaganda" que aparecen en los principales canales de televisión internacionales y árabes. El programa, llamado "La Voz del Califato", fue producido por una organización vinculada a Al Qaeda. "Esta es la palabra de la verdad ante un gran vacío", dice su lema, que incluye la imagen de una hoguera derritiendo los logos de CNN, Reuter, Al Arabiya, BBC y Al Jazira. Sin embargo, "La Voz del Califato" parece ser distinto a los videos de decapitaciones y atentados. El primer show -semanal y de 15 minutos- fue anunciado con extractos del Corán por un presentador con la cara cubierta. Este felicitó a los musulmanes por la retirada israelí de la Franja de Gaza y dijo que la devastación causada por los huracanes en EE.UU. fue un castigo de Dios. (Reuter-AFP-NA)







