27 Septiembre 2005 Seguir en 
Frente a la Casa Blanca, policías llevan esposada a Cindy Sheehan, madre de un soldado muerto en Irak, que se hallaba sentada junto con centenares de manifestantes. Sheehan, de 48 años, esperaba hacerle llegar una carta al presidente George W. Bush en nombre de todos los que reclaman el regreso de las tropas que permanecen en el país árabe desde 2003, cuando empezó la invasión. En cambio, el gobierno tomó esta drástica medida que, según observadores, se convertirá para el mandatario en un nuevo frente de conflicto. Más de 100.000 pacifistas estadounidenses apoyan a Sheehan.
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