24 Septiembre 2005 Seguir en 
Nueva Orleans/Washington.- Muchos expertos preveían un nuevo desastre, pero no tan pronto. A 24 horas de tocar tierra "Rita", decenas de calles de Nueva Orleáns volvieron a quedar ayer bajo el agua. Un dique reparado recientemente tras el paso de "Katrina" volvió a ceder tras los primeros vientos fuertes y chubascos.
Primero fueron unas pequeñas corrientes de agua que se filtraron por algunos lugares de la barrera. Los ingenieros que participaban en la reparación afirmaron que algo así era de esperar y que no había signos de que los diques no aguantarían las marejadas. Pero las aguas comenzaron a fluir en torrentes en las calles del 9º distrito demostraron lo contrario.
"Nuestros peores temores se confirmaron", dijo Barry Guidry, de la Guardia Nacional. "Si el huracán mantiene su curso, se romperá el dique", agregó. Por un tiempo, parecía que la región de Galveston, en Texas, sentiría toda la fuerza del huracán y que en cambio el ciclón sería indulgente con Louisiana y su ciudad de Nueva Orleáns. Pero estas esperanzas se frustraron rápidamente: una pequeña oscilación hacia el este -apenas un milímetro en los mapas- puso sobre todo el sudoeste de Louisiana en la zona de peligro, antes de que se cumplan siquiera cuatro semanas del paso de Katrina.
La gobernadora de Louisiana, Kathleen Blanco, se esforzó por irradiar tranquilidad, pero su voz temblaba, al instar a los pobladores a evacuar rápidamente la zona. En la capital del jazz y la alegría, el ambiente era ayer de alarma. "Los nervios están tan tensos que podrían romperse", graficó la situación un portavoz de la Guardia Nacional. "Querido Dios, déjanos tranquilos", imploraba Laverne Singleton, en Morgan City, a 100 kilómetros al oeste de Nueva Orleáns. "No creo que podamos aguantar mucho más. No hemos llegado ni a rescatar a todos nuestros muertos del Katrina", agregó.
También en Nueva Orleáns temblaba ayer todo el mundo. El alcalde, Ray Nagin, cavilaba entre la esperanza y el temor. Expresó que el miedo y la depresión se extendían. "La gente ahora se pregunta: ¿por qué dos huracanes tan potentes uno tras otro? Es difícil de comprender". La búsqueda de más víctimas del "Katrina" en Nueva Orleáns quedó ayer suspendida, ya que los preparativos para afrontar a "Rita" tienen prioridad. Nagin dijo, entretanto, que cada vez le gusta menos lo que escucha del Centro Nacional de Huracanes en Miami. "Estoy preocupado, pero quizá me he vuelto ya un paranoico", dijo.
Primero fueron unas pequeñas corrientes de agua que se filtraron por algunos lugares de la barrera. Los ingenieros que participaban en la reparación afirmaron que algo así era de esperar y que no había signos de que los diques no aguantarían las marejadas. Pero las aguas comenzaron a fluir en torrentes en las calles del 9º distrito demostraron lo contrario.
"Nuestros peores temores se confirmaron", dijo Barry Guidry, de la Guardia Nacional. "Si el huracán mantiene su curso, se romperá el dique", agregó. Por un tiempo, parecía que la región de Galveston, en Texas, sentiría toda la fuerza del huracán y que en cambio el ciclón sería indulgente con Louisiana y su ciudad de Nueva Orleáns. Pero estas esperanzas se frustraron rápidamente: una pequeña oscilación hacia el este -apenas un milímetro en los mapas- puso sobre todo el sudoeste de Louisiana en la zona de peligro, antes de que se cumplan siquiera cuatro semanas del paso de Katrina.
La gobernadora de Louisiana, Kathleen Blanco, se esforzó por irradiar tranquilidad, pero su voz temblaba, al instar a los pobladores a evacuar rápidamente la zona. En la capital del jazz y la alegría, el ambiente era ayer de alarma. "Los nervios están tan tensos que podrían romperse", graficó la situación un portavoz de la Guardia Nacional. "Querido Dios, déjanos tranquilos", imploraba Laverne Singleton, en Morgan City, a 100 kilómetros al oeste de Nueva Orleáns. "No creo que podamos aguantar mucho más. No hemos llegado ni a rescatar a todos nuestros muertos del Katrina", agregó.
También en Nueva Orleáns temblaba ayer todo el mundo. El alcalde, Ray Nagin, cavilaba entre la esperanza y el temor. Expresó que el miedo y la depresión se extendían. "La gente ahora se pregunta: ¿por qué dos huracanes tan potentes uno tras otro? Es difícil de comprender". La búsqueda de más víctimas del "Katrina" en Nueva Orleáns quedó ayer suspendida, ya que los preparativos para afrontar a "Rita" tienen prioridad. Nagin dijo, entretanto, que cada vez le gusta menos lo que escucha del Centro Nacional de Huracanes en Miami. "Estoy preocupado, pero quizá me he vuelto ya un paranoico", dijo.
Bush suspende su viaje a Texas
El presidente de EEUU, George W. Bush, canceló ayer a último momento su viaje al Estado de Texas, antes de la llegada del huracán "Rita", informó la Casa Blanca. Bush tenía previsto viajar a San Antonio para ver los operativos para afrontar al poderoso ciclón.
En lugar de detenerse en esa ciudad, Bush viajará hacia al Estado de Colorado para monitorear los preparativos. El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, dijo que las unidades de búsqueda y de rescate que Bush planeaba visitar se alejaron de San Antonio para estar más cerca del centro del huracán. Según McClellan, Bush no quiere que se retrase la ayuda, como ocurrió con el huracán "Katrina". (DPA)







