Bush quiere dar buenas señales hacia el sur

Por primera vez desde 1994, el presidente de EE.UU. tendrá la autoridad para negociar nuevos acuerdos comerciales.

28 Julio 2002
WASHINGTON.- El presidente George W. Bush espera enviar esta semana un sólido mensaje de alianza económica a Latinoamérica, cuando promulgue la ley de promoción comercial. Y lo hará justamente cuando las naciones al sur del Río Grande sufren severas crisis y están ansiosas de la apertura de los mercados y de la recepción de inversiones. Bush alcanzó un gran triunfo. Por primera vez desde 1994, el presidente de EE.UU. tendrá la autoridad para negociar nuevos acuerdos comerciales. Fue uno de los objetivos que se propuso el presidente en la campaña electoral de 2000, que ahora le abre la oportunidad para reforzar lazos comerciales con Latinoamérica y el Caribe. Esta madrugada, la Cámara baja aprobó su contenido por 215 votos contra 212. Se descuenta el visto bueno del Senado, de mayoría republicana. La versión aprobada, que no dista mucho de la que prepara el Senado, incluye U$S12.000 millones para compensar a los trabajadores estadounidenses que pierdan sus empleos por causa del acuerdo. Asimismo, reconoce al presidente la autoridad para negociar acuerdos comerciales con el extranjero sin que que el Congreso pueda modificar su contenido, aunque sí tendrá el derecho de veto. Los acuerdos comerciales deben reducir y eliminar las barreras arancelarias y estar sometidos a las normas internacionales de protección laboral y de medio ambiente.
Además, debe ser una meta la reducción de las barreras arancelarias para las industrias estadounidenses en los sectores de servicios, propiedad intelectual, electrónica y textiles.
En un año de elecciones legislativas para la renovación de la totalidad de la Cámara baja y un tercio del Senado, los congresistas pusieron el proyecto bajo una aguda lupa con el propósito de defender los intereses de las empresas y los trabajadores estadounidenses que se verían perjudicados por la nueva ley.
Según sindicalistas, la ley es un cheque en blanco para la fuga de los puestos de empleo hacia el extranjero. Pero desde la Casa Blanca, el mensaje es que la nación está en guerra y necesita reforzar lazos de amistad mediante el comercio con los países del mundo. (Por Roque Bacarreza de DPA)

Tamaño texto
Comentarios