Sudamérica se pronuncia por una mayor integración

La Cumbre de Guayaquil. Declaración de apoyo y solidaridad. Reparos al libre comercio con EE.UU. Un compromiso para acercar posiciones entre el Mercosur y el bloque andino.

ENTRE PRESIDENTES. Fernando Henrique Cardoso (Brasil) y Ricardo Lagos (Chile), en un aparte de la reunión.
ENTRE PRESIDENTES. Fernando Henrique Cardoso (Brasil) y Ricardo Lagos (Chile), en un aparte de la reunión.
28 Julio 2002
GUAYAQUIL.- Los presidentes de Sudamérica hicieron un fuerte llamado a la unidad de la región al clausurar la II Cumbre que se desarrolló en Ecuador. Declararon su apoyo y su solidaridad al pueblo y al Gobierno de la Argentina, ante el esfuerzo que viene realizando para superar la actual coyuntura adversa, e instaron a la comunidad financiera internacional a extender el apoyo necesario para la reactivación económica del hermano país sudamericano. Ayer, antes de declarar el cierre del encuentro, los líderes sudamericanos celebraron a medias la inminente sanción, en Washington, de una ley que da poderes especiales al presidente George W. Bush para negociar un área de libre comercio en las Américas. Con matices, mandatarios de la región optaron por la cautela al referirse a esta apertura comercial, frente al diluvio de restricciones que enfrentan las exportaciones de la región para ingresar al mercado estadounidense.

Sectores sensibles
El más pesimista fue Brasil, la economía más grande de Latinoamérica, cuyo canciller, Celso Lafer, dijo que hay tendencias restrictivas del poder negociador con que contará el presidente estadounidense. Bush quedó a un paso de concretar su anhelo de construir un área de libre comercio desde Alaska hasta Tierra del Fuego. Pero los sudamericanos saben que negociar un pacto comercial con EE.UU. significa conversar sobre la apertura de sectores sensibles como el acero, el textil y el agrícola, en los cuales las políticas proteccionistas de la economía más grande del mundo se hacen sentir con fuerza.
Pese a ello, EE.UU. es uno de los principales destinos de las exportaciones sudamericanas y una apertura comercial ayudaría a reducir la alta pobreza y el desempleo en el continente.
Además, ayudaría a estabilizar a la región, sumida en un reguero de crisis económicas, políticas y sociales. Los presidentes de la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú y Venezuela acordaron acelerar una mayor apertura comercial en la región de 350 millones de habitantes. En especial, los esfuerzos se focalizaron en acercar posiciones entre el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN) para comenzar a desregular el comercio bilateral desde el año próximo. (DyN-DPA)

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