Resurgen temores de nuevos ataques terroristas en Gran Bretaña

Detienen a un sospechoso y detonan un paquete en el aeropuerto de Manchester.

23 Septiembre 2005
LONDRES.- Temores de nuevos ataques terroristas resurgieron en Gran Bretaña después de que un hombre fue detenido el viernes en el marco de la ley antiterrorista en el aeropuerto de Manchester (noroeste de Inglaterra) y dos terminales fueron parcialmente evacuadas y cerradas.

El hombre, que no ha sido aún identificado, fue inmovilizado con un arma paralizante tras haber sido descubierto el viernes de mañana, hacia las 08h30 locales (07h30 GMT), en la pista del aeropuerto con una maleta sospechosa, debajo de un avión que estaba detenido.La policía de Manchester indicó a la AFP que se vio obligada a recurrir a la fuerza e inmovilizar al hombre porque éste mostró un "comportamiento sospechoso" y rechazó acatar sus órdenes.Las terminales uno y dos del aeropuerto de Manchester fueron cerradas y evacuadas, mientras una unidad de los servicios de artificieros fue desplegada en el lugar para examinar la maleta sospechosa, indicó la fuente.

La maleta fue luego detonada controladamente por los expertos en explosivos, que utilizaron un robot, según reportó un periodista de la BBC, desde el aeropuerto de Manchester.Según el reportero, la maleta sospechosa estaba a unos 50 o 70 metros de un avión.

Uno de los terminales que fue parcialmente cerrado y evacuado, el T2, está reservado para los vuelos internacionales."Este incidente afectará algunos vuelos en el terminal 2 durante la mañana", indicó el aeropuerto de Manchester en un comunicado, en el que explicó que está tomando medidas para reducir al mínimo los retrasos.

Gran Bretaña está en estado de alerta tras los atentados del 7 de julio contra la red de transporte de Londres, que dejaron unas 700 personas heridos y 56 muertos, entre ellos los cuatro kamikazes, que tenían la nacionalidad británica y vivían en este país.Dos semanas después, el 21 de julio, se registraron cuatro ataques contra el sistema de transporte de Londres, que no causaron víctimas porque las bombas no estallaron, sólo los detonadores.

Desde esa fecha, se han producido varias alertas de seguridad y numerosas detenciones bajo el amparo de la ley antiterrorista, y Scotland Yard utiliza la estrategia de "disparar a matar".El 22 de julio, agentes de policía británicos mataron de ocho disparos a un electricista brasileño, Jean Charles de Menezes, de 27 años, porque pensaron que se trataba de un terrorista.

Desde los ataques en Londres, numerosas personas, muchas de ellas asiáticas, cuentan diariamente en emisoras de radio, y en diarios, sus experiencias de haber sido detenidas y hasta arrestadas bajo la ley antiterrorista, sólo por que llevaban una mochila en el metro, o vestían una chaqueta considerada demasiado abrigada para la estación.Esta fue una de las razones que la policía dio para haber sospechado que el joven brasileño podía ser un terrorista.

Por otra parte, el británico de origen etíope Hussein Osman, conocido también con el nombre de Hamdi Isaac, compareció el viernes ante la justicia, que lo acusó de asesinato, en relación con los atentados frustrados del 21 de julio en Londres.

Osman, de 27 años -que fue extraditado el jueves de Roma- fue acusado de "conspiración con miras a cometer un asesinato y tentativa de asesinato".

La policía sospecha que fue el responsable del ataque fallido contra un tren del metro en la estación de Sheperds Bush, al oeste de Londres.

Tras la audiencia, que por motivos de seguridad se desarrolló en la prisión de alta seguridad de Belmarsh, al sureste de Londres, Osman permaneció detenido en esa cárcel.

Los otros tres sospechosos de los ataques fallidos del 21 de julio han sido acusados ya de intento de asesinato, y permanecen detenidos en esa prisión de alta seguridad. (NA).

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