22 Septiembre 2005 Seguir en 
BRASILIA.- Implicado en un escándalo de corrupción, el presidente de la Cámara Baja de Brasil, Severino Cavalcanti, renunció a su cargo y al mandato de diputado federal, para eludir un proceso de desafuero. En su discurso de despedida, y con lágrimas en los ojos, el político, de 74 años, acusó a la prensa y a "una pequeña elite" del Congreso de lanzar calumnias para sacarlo del cargo para el cual fue elegido en febrero, con los votos de 300 de los 513 diputados.
Una investigación halló pruebas de que Cavalcanti, originario de la empobrecida región noreste del país y miembro del Partido Progresista (PP, de derecha), obligó al dueño del restaurante que funciona en el Congreso a pagarle sobornos por varios miles de dólares para permitirle mantener el negocio en la dependencia legislativa. Al renunciar, Cavalcanti logró eludir un proceso de desafuero que lo inhabilitaría por ocho años para ejercer cargos públicos. Ayer mismo anunció que se presentará como candidato a diputado federal en las elecciones generales de octubre de 2006.
Cavalcanti llegó al segundo cargo en la sucesión presidencial gracias a una división interna en el Partido de los Trabajadores (PT) del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. En julio, tras el estallido de la crisis política generada por evidencias de casos de corrupción en el gobierno y en el PT, Cavalcanti se convirtió en un fiel aliado de Lula. El mandatario afrontará ahora una batalla parlamentaria para evitar que la presidencia de la Cámara sea ocupada por un opositor a su gobierno. (DPA)
Una investigación halló pruebas de que Cavalcanti, originario de la empobrecida región noreste del país y miembro del Partido Progresista (PP, de derecha), obligó al dueño del restaurante que funciona en el Congreso a pagarle sobornos por varios miles de dólares para permitirle mantener el negocio en la dependencia legislativa. Al renunciar, Cavalcanti logró eludir un proceso de desafuero que lo inhabilitaría por ocho años para ejercer cargos públicos. Ayer mismo anunció que se presentará como candidato a diputado federal en las elecciones generales de octubre de 2006.
Cavalcanti llegó al segundo cargo en la sucesión presidencial gracias a una división interna en el Partido de los Trabajadores (PT) del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. En julio, tras el estallido de la crisis política generada por evidencias de casos de corrupción en el gobierno y en el PT, Cavalcanti se convirtió en un fiel aliado de Lula. El mandatario afrontará ahora una batalla parlamentaria para evitar que la presidencia de la Cámara sea ocupada por un opositor a su gobierno. (DPA)







