Schröder se enfrenta con la "Dama de Hierro" alemana

Unos 62 millones de electores eligen hoy un nuevo gobierno federal. El canciller y su rival, Angela Merkel (foto), hicieron su último esfuerzo.

ULTIMO ESFUERZO. Merkel, de 51 años, centró su campaña en la crítica a los fracasos del gobierno.
ULTIMO ESFUERZO. Merkel, de 51 años, centró su campaña en la crítica a los fracasos del gobierno.
18 Septiembre 2005
BERLIN.- El canciller, Gerhard Schröder, y su rival, Angela Merkel, hicieron ayer su último esfuerzo para conseguir votos, horas antes de una elección que fijará la agenda de reformas de la mayor economía europea. La opositora Unión Demócrata Cristiana (CDU) lidera los sondeos de opinión por escaso margen, y si su candidata gana las elecciones se convertirá en la primera mujer canciller y en la primera persona que accede al cargo tras crecer y formarse en el este comunista.
Nadie se anima a apostar a que Merkel, a quien apodan "La Dama de Hierro" alemana, ganará el apoyo suficiente para formar una coalición que le permita impulsar una profunda reforma de la afectada economía alemana. De no lograrlo, deberá compartir el poder con el Partido Social Demócrata, de Schröder. Hasta el viernes, las encuestas de opinión daban a la CDU y a sus aliados, los liberales del Partido Demócrata Libre (FDP), una estrecha mayoría. Ambos líderes siguieron ayer en campaña, ya que los principales partidos desafiaron la tradición y prometieron luchar por cada voto hasta el último minuto. "Cada voto cuenta, el mío incluido", bromeó Schröder ante una multitud reunida en Francfort.
Según sondeos, 10 millones de votantes siguen indecisos, de modo que cualquier cosa puede sucede. La elección terminará a las 18 hora local (16 GMT), y a partir de entonces se conocerán los primeros resultados. Según observadores, el número de indecisos es el más grande en la historia de las elecciones generales del país.
La campaña, la más breve tras la Segunda Guerra Mundial, estuvo dominada por los ataques de los conservadores a Schröder en relación con el desempleo, que afecta a 4,7 millones de alemanes y que el gobierno, a pesar de sus promesas, no logró reducir significativamente. Por su parte, el canciller atacó la "injusticia social" de los proyectos de Merkel y de su experto designado para Finanzas, Paul Kirchhof. "No se puede admitir que un patrón pague la misma tasa de impuestos que la señora que hace la limpieza", dijo, en alusión a los proyectos fiscales de su rival.
Gran parte de la alianza franco-germana que se opuso a la invasión de Irak también está en juego en esta jornada, para la que fueron citados unos 62 millones de electores. (Reuter-DPA)

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