16 Septiembre 2005 Seguir en 
BAGDAD.- Más de 40 personas murieron ayer en Irak; 23 de ellas, en tres atentados suicidas en Bagdad, un día después de la oleada de ataques sangrientos que dejó más de 150 muertos y centenares de heridos. Las acciones registradas ayer en Bagdad y en otras ciudades tuvieron como blanco principal a policías iraquíes. No obstante, decenas de civiles, entre ellos niños, figuran entre los fallecidos y heridos en esta nueva jornada de violencia.
El jefe de Al Qaeda en Irak, Abu Musab al Zarqawi, proclamó el miércoles una "guerra total" contra los chiítas del país y desafió a las fuerzas del gobierno a enfrentar a los mujaidines. Las víctimas de los ataques de ayer son, en su mayoría, policías iraquíes. Mujeres y niños también figuran entre los fallecidos.
A menos de un mes de la celebración de un referéndum sobre la Constitución aprobada por el Parlamento, la situación en Irak se ha agravado tras el virtual estallido de una guerra civil. El presidente de Irak, Yalal Talabani, pidió ayer a la comunidad internacional ayuda financiera inmediata para instalar la democracia en su país. En su discurso en el plenario de la ONU, Talabani dijo que Irak necesita "todo tipo de ayuda" para luchar contra el terrorismo. "Subrayamos que Irak es ahora libre gracias a la voluntad del pueblo de Irak, de sus amigos; a la ayuda de las organizaciones internacionales y a la guerra de liberación liderada por Estados Unidos", dijo.
Por otro lado, la ONU hizo público un informe sobre la situación en Irak, en el que critica el proceso constitucional por no incluir a todos los segmentos de la población iraquí y por su falta de transparencia. Los sunnitas rechazaron el proyecto de Constitución. (AFP-NA-DPA)
El jefe de Al Qaeda en Irak, Abu Musab al Zarqawi, proclamó el miércoles una "guerra total" contra los chiítas del país y desafió a las fuerzas del gobierno a enfrentar a los mujaidines. Las víctimas de los ataques de ayer son, en su mayoría, policías iraquíes. Mujeres y niños también figuran entre los fallecidos.
A menos de un mes de la celebración de un referéndum sobre la Constitución aprobada por el Parlamento, la situación en Irak se ha agravado tras el virtual estallido de una guerra civil. El presidente de Irak, Yalal Talabani, pidió ayer a la comunidad internacional ayuda financiera inmediata para instalar la democracia en su país. En su discurso en el plenario de la ONU, Talabani dijo que Irak necesita "todo tipo de ayuda" para luchar contra el terrorismo. "Subrayamos que Irak es ahora libre gracias a la voluntad del pueblo de Irak, de sus amigos; a la ayuda de las organizaciones internacionales y a la guerra de liberación liderada por Estados Unidos", dijo.
Por otro lado, la ONU hizo público un informe sobre la situación en Irak, en el que critica el proceso constitucional por no incluir a todos los segmentos de la población iraquí y por su falta de transparencia. Los sunnitas rechazaron el proyecto de Constitución. (AFP-NA-DPA)







