15 Septiembre 2005 Seguir en 
Esta noche a las 21 se repondrá el último trabajo del grupo Gente No Convencida en el teatro Alberdi. La obra ": sólidos" se ubica netamente en el llamado teatro experimental.
Bajo la dirección de Agustín Toscano y Ezequiel Radusky, trabajan Cynthia Avellaneda, Esteban Zelarayán, Soledad Alastuey, Santiago Di Lella, Deseos Mamaní, Leandro Ortega, Alina Wainziger, Lucía Mrad y Roberto López, entre otros.
Instalados en un teatro de Tucumán, un grupo de refugiados pasa sus días, luego de que las lágrimas de una mujer inundaron la ciudad. En esa sala, rigen los códigos de la violencia, pero los comportamientos de esos seres desesperanzados contrastan con dureza: pasan de la ternura a la extrema crueldad.Los diferentes estados del agua (el título alude a ello) pueden constituir una metáfora para referenciar esas conductas.
Si la historia es potente, la puesta en escena lo es más: los directores multiplicaron los recursos para contarla y fragmentarla, situando las acciones en el escenario, la platea y el foso. Los espectadores -ubicados únicamente en los palcos superiores- hallarán un sorprendente diseño de iluminación en el piso de la platea y la proyección simultánea en una pantalla de los movimientos de los actores. Además, es clara la preocupación por descentrar los nudos dramáticos.
Bajo la dirección de Agustín Toscano y Ezequiel Radusky, trabajan Cynthia Avellaneda, Esteban Zelarayán, Soledad Alastuey, Santiago Di Lella, Deseos Mamaní, Leandro Ortega, Alina Wainziger, Lucía Mrad y Roberto López, entre otros.
Instalados en un teatro de Tucumán, un grupo de refugiados pasa sus días, luego de que las lágrimas de una mujer inundaron la ciudad. En esa sala, rigen los códigos de la violencia, pero los comportamientos de esos seres desesperanzados contrastan con dureza: pasan de la ternura a la extrema crueldad.Los diferentes estados del agua (el título alude a ello) pueden constituir una metáfora para referenciar esas conductas.
Si la historia es potente, la puesta en escena lo es más: los directores multiplicaron los recursos para contarla y fragmentarla, situando las acciones en el escenario, la platea y el foso. Los espectadores -ubicados únicamente en los palcos superiores- hallarán un sorprendente diseño de iluminación en el piso de la platea y la proyección simultánea en una pantalla de los movimientos de los actores. Además, es clara la preocupación por descentrar los nudos dramáticos.







