15 Septiembre 2005 Seguir en 
Philippe, de 25 años, es un chico normal, atractivo, que vive con su madre y dos hermanas más pequeñas en un barrio tranquilo de las afueras y que acaba de empezar a trabajar con un contratista inmobiliario.
En la boda de su hermana, se siente atraído por su dama de honor, Senta. Se trata de un amor a primera vista, pero Senta no ama como los demás. La pasión envuelve y consume a Philippe. Más tarde ella declara que, como prueba de su amor mutuo, deberían matar a un completo extraño. En esta realización de Claude Chabrol, el director continúa ahondando en el enigma del ser humano.
Obra sencilla, llena de silencios que nos impregna y subyuga con una magnífica puesta en escena. Los actores, muy bien dirigidos, transmiten eficazmente el mensaje del amor. Porque esta película nos habla del amor, de los límites y del precio que conlleva enamorarse, además de la entrega total y el significado de pertenecer a alguien.
La pasión se desata y el conflicto interior se manifiesta ante el deseo de Senta de matar a un extraño por amor.
En la boda de su hermana, se siente atraído por su dama de honor, Senta. Se trata de un amor a primera vista, pero Senta no ama como los demás. La pasión envuelve y consume a Philippe. Más tarde ella declara que, como prueba de su amor mutuo, deberían matar a un completo extraño. En esta realización de Claude Chabrol, el director continúa ahondando en el enigma del ser humano.
Obra sencilla, llena de silencios que nos impregna y subyuga con una magnífica puesta en escena. Los actores, muy bien dirigidos, transmiten eficazmente el mensaje del amor. Porque esta película nos habla del amor, de los límites y del precio que conlleva enamorarse, además de la entrega total y el significado de pertenecer a alguien.
La pasión se desata y el conflicto interior se manifiesta ante el deseo de Senta de matar a un extraño por amor.







