15 Septiembre 2005 Seguir en 
Londres.- El cadete Wales, más conocido como el príncipe Harry (foto) pasará hoy, en el cuartel, su cumpleaños número 21. Se levantará al alba, limpiará sus botas y después saldrá a hacer ejercicios en el patio de la academia de Sandhurst. "Allí está bien controlado, al menos en el día de su cumpleaños no podrá hacer ninguna estupidez", ironizaba con antelación la prensa británica acerca del lugar donde se espera que el hijo menor del príncipe Carlos deje atrás su pasado de juergas para convertirse en soldado. Harry es y será siempre el hijo incómodo del príncipe Carlos de Inglaterra. Con motivo de su cumpleaños, la prensa recuerda estos días todas las metidas de pata del último año, con lo que queda demostrado que no han tenido éxito las operaciones de imagen de los responsables de relaciones públicas de la familia real. El acto más bochornoso que protagonizó fue su aparición vestido como oficial nazi en una fiesta de disfraces en enero pasado. El periódico de masas "The Sun" compró la foto del príncipe a uno de los invitados por 10.000 libras (unos 18.000 dólares). Carlos lo envió entonces a visitar el ex campo de concentración de Auschwitz, pero ante la opinión pública su imagen nunca se recuperó. Sólo en pocas ocasiones la prensa fue benévola con Harry, que al fin y al cabo no la pasó nada bien en los últimos años. Hijo de padres separados, su madre murió cuando tenía sólo 12 años.
En una entrevista conjunta de la cadena británica BBC, Sky News y la agencia de noticias Press Association, el príncipe señaló que no ve motivos para cambiar y quiere seguir siendo como es. "Soy el que soy y no voy a cambiar", señaló el hijo menor del príncipe Carlos. Harry aceptó su fama de "príncipe fiestero", pero dijo que también es cariñoso y que quiere dejarlo en claro. "Soy ambas cosas. ¿Alguien espera que sólo sea una persona buena y cariñosa y nunca fume un cigarrillo o tome una cerveza?", preguntó el príncipe, quien agregó que muchas veces se siente incomprendido. (DPA)
En una entrevista conjunta de la cadena británica BBC, Sky News y la agencia de noticias Press Association, el príncipe señaló que no ve motivos para cambiar y quiere seguir siendo como es. "Soy el que soy y no voy a cambiar", señaló el hijo menor del príncipe Carlos. Harry aceptó su fama de "príncipe fiestero", pero dijo que también es cariñoso y que quiere dejarlo en claro. "Soy ambas cosas. ¿Alguien espera que sólo sea una persona buena y cariñosa y nunca fume un cigarrillo o tome una cerveza?", preguntó el príncipe, quien agregó que muchas veces se siente incomprendido. (DPA)







