26 Julio 2002 Seguir en 
Por repetida, la historia no deja de ser trágica. Un chico de 16 años, conocido como "Plumita", fue detenido ayer por la Policía, acusado por el homicidio del sereno Carlos Manuel Soria, ocurrido en la madrugada del martes pasado. Lo más terrible del caso es que ese mismo menor ya había sido acusado el 22 de junio del año pasado por matar a balazos a Teresa Irene Villar de Zumaeta, de 44 años, a quien interceptó en el parque 9 de Julio para robarle la moto.
Por el caso de Soria ya había sido detenido Enzo David Villagra, de 21 años, a quien se le había secuestrado un revólver calibre 32 largo. Efectivos de Investigaciones, al mando de los comisarios Alfredo Jiménez, Marcial Escobar y Luis Santana, seguían la pista de los acusados, basándose en la declaración de algunos testigos a quienes, además, tenían marcados por la ola de robos que protagonizaban sobre el puente que une Alderetes con San Miguel de Tucumán, lugar en el que atacaron a Soria.
Así llegaron hasta Villagra y comenzaron a buscar a "Plumita". El menor, que vive en la Costanera, se enfrentó ayer a los policías. Una comisión integrada por los oficiales Miguel Carabajal, Julio Bonkosky, Jorge Ledesma, Hugo Villagra y Félix Soria comenzó a perseguirlo, mientras el menor les disparaba. Cuando se quedó sin balas, lo arrestaron y le secuestraron otro revólver calibre 32 largo.
Aparentemente, tanto "Plumita" como Villagra habrían intentado robarle la moto a Soria, quien se habría resistido. Por eso, uno de ellos le metió un revólver por el visor del casco y le disparó, matándolo en el acto. La víctima regresaba de su trabajo en el Palacio de los Deportes cuando fue atacado. Soria tenía seis hijas mujeres y era el único sostén de su familia.
Zona oscura
Algunos vecinos del lugar en el que se produjo el homicidio, afirmaron que, generalmente, los delincuentes aprovechan la oscuridad reinante en la zona, y, cuando ven pasar a alguien en motocicleta, lo apedrean para que se detengan. Luego los amenazan y les sacan los vehículos. Ataques como ese se denunciaron en repetidas ocasiones en la Policía.
"Plumita" es conocido por su peligrosidad. Hoy deberá ser presentado ante la fiscal Joaquina Vermal y ante el secretario Ernesto Baaclini, quienes, en presencia de un defensor de menores, podrán tomarle declaración. Luego quedará a disposición de la Justicia de Menores. Dada su edad, seguramente serán representantes de esa entidad quienes dicten las medidas tutelares. Por tener 16 años, no puede ser condenado. Sin embargo puede ser internado en un instituto de rehabilitación luego de que se le practiquen estudios psicológicos y de que se haga un análisis de su entorno familiar.
Cuando hace poco más de un año mató a Villar de Zumaeta, estaba acompañado por otro menor, conocido como "Huevo". Este mismo chico fue encontrado ayer por la Policía, en compañía de "Plumita", y según se supo también tiene causas pendientes con la Justicia.
Villagrán ayer se negó a declarar en Tribunales, pero a LA GACETA le confesó que, efectivamente, uno de los revólveres secuestrados era suyo, pero negó haber participado en el hecho. "Juro que a esa hora yo estaba durmiendo. No sé lo que pasó. El revólver no tenía ni balas", dijo en Tribunales.
En estado precario, se habilitó el Roca
El Instituto Roca no está en condiciones de alojar a menores delincuentes, porque es un edificio que no fue concebido para ese fin y además está siendo refaccionado. De esta manera sintetizó Daniel Heredia, director de Familia y Minoridad, la situación actual del varias veces polémico instituto. Aun así, por orden de la Justicia, ayer se trasladó a seis adolescentes acusados por delitos que incluyen desde asaltos a mano armada hasta homicidios.
Sin garantías
Heredia explicó que además de que el Roca no ofrece garantías de seguridad, no se puede dividir ni clasificar a los menores, y que por esa razón terminan juntos chicos que cometieron homicidios con otros acusados por delitos menores. Heredia dijo que una solución podría ser reflotar el proyecto de crear un instituto en la antigua escuela de Policía de Soldado Maldonado, ya que es un predio amplio, con todas las condiciones para separar a los menores y para rehabilitarlos.
Con respecto a bajar la edad de imputabilidad de los delincuentes, Heredia opinó que es necesario un debate a fondo en la sociedad y que los legisladores deberían trabajar en ello. Dijo que es un tema que no puede resolver una sola repartición, sino toda la comunidad. El funcionario subrayó que a partir del alarmante aumento de menores que delinquen, quedó demostrado que el modelo falla, ya que fue creado en otra Argentina, donde los jóvenes eran distintos, había menos violencia, menos adicciones y otro contexto. Heredia precisó que se debe atender a los adolescentes, pero que también debe preservarse la seguridad de la población.
Menores peligrosos
"Plumita", "Huguito", "Huevo", "Teta" y "Brasita" tienen en común varias cosas, pero ninguna buena. Todos son menores de entre 15 y 17 años y ya escribieron su propia página en la historia delictiva de Tucumán. Son conocidos por su ferocidad pero, además, trabajan en equipo, lo que potencia su peligrosidad.
Luego de ser detenido por el crimen de Teresa Irene Villar de Zumaeta, "Plumita" se escapó del Instituto Roca en compañía de "Huguito", quien estaba acusado por la muerte del taxista Miguel Mamaní. Ambos habrían dado varios golpes juntos. "Huevo" también estuvo involucrado en el crimen de Villar de Zumaeta. Después de eso, "Plumita" se enfrentó a balazos con efectivos de la Brigada Este, y terminó herido en una pierna y arrestado en un hospital. Cuando se curó, fue trasladado a la seccional 11ª, donde tampoco estuvo mucho tiempo. Allí golpeó a una mujer policía y huyó junto a "Teta", quien se hizo conocido hace poco, el 14 de julio, por matar al policía Federal, Hugo Díaz.
"Brasita" no es menos que ellos. El delincuente, que ahora tiene 18 años, no duda en dispararles a los policías que lo persiguen. La misma peligrosidad demuestra en cada uno de los asaltos que protagoniza, en los que en reiteradas ocasiones hirió a balazos a varias personas. Hasta ahora, a ninguno de ellos las paredes del Instituto Roca o de alguna comisaría lograron detenerlos.
Representan a la nueva camada de delincuentes en Tucumán y, por lo que se vio hasta ahora, quienes integraron las bandas más conocidas de la provincia no tienen nada que envidiarles, para pesar de sus víctimas.
Por el caso de Soria ya había sido detenido Enzo David Villagra, de 21 años, a quien se le había secuestrado un revólver calibre 32 largo. Efectivos de Investigaciones, al mando de los comisarios Alfredo Jiménez, Marcial Escobar y Luis Santana, seguían la pista de los acusados, basándose en la declaración de algunos testigos a quienes, además, tenían marcados por la ola de robos que protagonizaban sobre el puente que une Alderetes con San Miguel de Tucumán, lugar en el que atacaron a Soria.
Así llegaron hasta Villagra y comenzaron a buscar a "Plumita". El menor, que vive en la Costanera, se enfrentó ayer a los policías. Una comisión integrada por los oficiales Miguel Carabajal, Julio Bonkosky, Jorge Ledesma, Hugo Villagra y Félix Soria comenzó a perseguirlo, mientras el menor les disparaba. Cuando se quedó sin balas, lo arrestaron y le secuestraron otro revólver calibre 32 largo.
Aparentemente, tanto "Plumita" como Villagra habrían intentado robarle la moto a Soria, quien se habría resistido. Por eso, uno de ellos le metió un revólver por el visor del casco y le disparó, matándolo en el acto. La víctima regresaba de su trabajo en el Palacio de los Deportes cuando fue atacado. Soria tenía seis hijas mujeres y era el único sostén de su familia.
Zona oscura
Algunos vecinos del lugar en el que se produjo el homicidio, afirmaron que, generalmente, los delincuentes aprovechan la oscuridad reinante en la zona, y, cuando ven pasar a alguien en motocicleta, lo apedrean para que se detengan. Luego los amenazan y les sacan los vehículos. Ataques como ese se denunciaron en repetidas ocasiones en la Policía.
"Plumita" es conocido por su peligrosidad. Hoy deberá ser presentado ante la fiscal Joaquina Vermal y ante el secretario Ernesto Baaclini, quienes, en presencia de un defensor de menores, podrán tomarle declaración. Luego quedará a disposición de la Justicia de Menores. Dada su edad, seguramente serán representantes de esa entidad quienes dicten las medidas tutelares. Por tener 16 años, no puede ser condenado. Sin embargo puede ser internado en un instituto de rehabilitación luego de que se le practiquen estudios psicológicos y de que se haga un análisis de su entorno familiar.
Cuando hace poco más de un año mató a Villar de Zumaeta, estaba acompañado por otro menor, conocido como "Huevo". Este mismo chico fue encontrado ayer por la Policía, en compañía de "Plumita", y según se supo también tiene causas pendientes con la Justicia.
Villagrán ayer se negó a declarar en Tribunales, pero a LA GACETA le confesó que, efectivamente, uno de los revólveres secuestrados era suyo, pero negó haber participado en el hecho. "Juro que a esa hora yo estaba durmiendo. No sé lo que pasó. El revólver no tenía ni balas", dijo en Tribunales.
En estado precario, se habilitó el Roca
El Instituto Roca no está en condiciones de alojar a menores delincuentes, porque es un edificio que no fue concebido para ese fin y además está siendo refaccionado. De esta manera sintetizó Daniel Heredia, director de Familia y Minoridad, la situación actual del varias veces polémico instituto. Aun así, por orden de la Justicia, ayer se trasladó a seis adolescentes acusados por delitos que incluyen desde asaltos a mano armada hasta homicidios.
Sin garantías
Heredia explicó que además de que el Roca no ofrece garantías de seguridad, no se puede dividir ni clasificar a los menores, y que por esa razón terminan juntos chicos que cometieron homicidios con otros acusados por delitos menores. Heredia dijo que una solución podría ser reflotar el proyecto de crear un instituto en la antigua escuela de Policía de Soldado Maldonado, ya que es un predio amplio, con todas las condiciones para separar a los menores y para rehabilitarlos.
Con respecto a bajar la edad de imputabilidad de los delincuentes, Heredia opinó que es necesario un debate a fondo en la sociedad y que los legisladores deberían trabajar en ello. Dijo que es un tema que no puede resolver una sola repartición, sino toda la comunidad. El funcionario subrayó que a partir del alarmante aumento de menores que delinquen, quedó demostrado que el modelo falla, ya que fue creado en otra Argentina, donde los jóvenes eran distintos, había menos violencia, menos adicciones y otro contexto. Heredia precisó que se debe atender a los adolescentes, pero que también debe preservarse la seguridad de la población.
Menores peligrosos
"Plumita", "Huguito", "Huevo", "Teta" y "Brasita" tienen en común varias cosas, pero ninguna buena. Todos son menores de entre 15 y 17 años y ya escribieron su propia página en la historia delictiva de Tucumán. Son conocidos por su ferocidad pero, además, trabajan en equipo, lo que potencia su peligrosidad.
Luego de ser detenido por el crimen de Teresa Irene Villar de Zumaeta, "Plumita" se escapó del Instituto Roca en compañía de "Huguito", quien estaba acusado por la muerte del taxista Miguel Mamaní. Ambos habrían dado varios golpes juntos. "Huevo" también estuvo involucrado en el crimen de Villar de Zumaeta. Después de eso, "Plumita" se enfrentó a balazos con efectivos de la Brigada Este, y terminó herido en una pierna y arrestado en un hospital. Cuando se curó, fue trasladado a la seccional 11ª, donde tampoco estuvo mucho tiempo. Allí golpeó a una mujer policía y huyó junto a "Teta", quien se hizo conocido hace poco, el 14 de julio, por matar al policía Federal, Hugo Díaz.
"Brasita" no es menos que ellos. El delincuente, que ahora tiene 18 años, no duda en dispararles a los policías que lo persiguen. La misma peligrosidad demuestra en cada uno de los asaltos que protagoniza, en los que en reiteradas ocasiones hirió a balazos a varias personas. Hasta ahora, a ninguno de ellos las paredes del Instituto Roca o de alguna comisaría lograron detenerlos.
Representan a la nueva camada de delincuentes en Tucumán y, por lo que se vio hasta ahora, quienes integraron las bandas más conocidas de la provincia no tienen nada que envidiarles, para pesar de sus víctimas.







