26 Julio 2002 Seguir en 
TORONTO.- Rejuvenecido por el fervor de miles de jóvenes de todo el mundo, el papa Juan Pablo II afirmó que la felicidad no se obtiene con el dinero, con el éxito ni con el poder, y que la alegría no coincide con el placer efímero de los sentidos. El Papa hizo ayer su primera aparición pública en Toronto, Canadá, en el Día Mundial de la Juventud, ante unos 200 mil jóvenes de más de 170 países. Con banderas, cánticos y una emoción general, la muchedumbre saludó al Santo Padre y festejó con aplausos cada frase de su mensaje. Agudos gritos y muchas lágrimas surgieron por todas partes ante la presencia del líder de la Iglesia Católica, y los latinoamericanos dieron comienzo a su canto ya tradicional "¡Juan Pablo, II, te quiere todo el mundo!".
Llegada triunfal
El Papa llegó en helicóptero desde la isla Strawberry, ubicada en el medio de un inmenso lago a 100 km de Toronto, donde descansó durante poco más de 48 horas desde que llegó a la ciudad. El helicóptero se posó cerca del lago Ontario, rodeado de un impresionante dispositivo de seguridad y patrullado por policías incluso en motos acuáticas. Juan Pablo II subió inmediatamente a su papamóvil climatizado, sentado delante de otros tres prelados. El vehículo fue escoltado todo el camino por ocho guardias. El Santo Padre hizo su entrada poco después de las 16 al Exhibition Center, donde se celebra la Jornada Mundial de la Juventud, y se levantó brevemente para saludar a los 200.000 peregrinos que lo esperaron durante horas bajo un sol enceguecedor. (AFP)
Llegada triunfal
El Papa llegó en helicóptero desde la isla Strawberry, ubicada en el medio de un inmenso lago a 100 km de Toronto, donde descansó durante poco más de 48 horas desde que llegó a la ciudad. El helicóptero se posó cerca del lago Ontario, rodeado de un impresionante dispositivo de seguridad y patrullado por policías incluso en motos acuáticas. Juan Pablo II subió inmediatamente a su papamóvil climatizado, sentado delante de otros tres prelados. El vehículo fue escoltado todo el camino por ocho guardias. El Santo Padre hizo su entrada poco después de las 16 al Exhibition Center, donde se celebra la Jornada Mundial de la Juventud, y se levantó brevemente para saludar a los 200.000 peregrinos que lo esperaron durante horas bajo un sol enceguecedor. (AFP)







