25 Julio 2002 Seguir en 
Ya fueron noticia por vivir en un barrio que no tiene casi ningún servicio. Los ómnibus no entran, no hay teléfono, casi no tienen calles de acceso y para colmo, duermen con el enemigo. Están rodeados de villas de emergencia de donde reciben, según denuncian, diarias visitas de delincuentes que les hacen la vida imposible. La noche del martes se enfrentaron a los tiros con los asaltantes. "No vamos a permitir que nos saquen de nuestras casas. Por eso, ahora estamos todos armados", dijeron, y prometen seguir con su batalla.
"Ahora al barrio se lo conoce como ?Ciudad Oculta?, porque realmente no se nos ve. Vivimos en un pozo y somos blanco fácil de los delincuentes", explicó el vecino Sergio Coronel. Son 198 casas, entregadas en octubre del año pasado por el Instituto de la Vivienda, de las cuales están ocupadas 180.
Sonia Dip relató, sin prejuicios, que desde que se fue a vivir allí con su familia, practica tiro en un polígono. "En caso de ser necesario, vamos a saber defendernos", afirmó la mujer. "A una vecina le robaron hasta el perro", relataron.
Uno de esos casos ocurrió justamente la noche del martes. "Hemos conformado una comisión de guardias. Son algunos vecinos que están desocupados, y que patrullan las calles con silbatos", explicó Gustavo Pérez.
El martes, como a las 23, se cortó el alumbrado público. "Parece que habían estado esperando esto. Salieron de todos lados y se metieron en el barrio. A mí estuvieron a punto de asaltarme, pero justo aparecieron los guardias y ellos se fueron", indicó Juan Vildoza, que tiene un quiosco en la zona. Otros delincuentes aparecieron por los techos de las casas. "Les hicimos varios tiros con escopetas, y se bajaron. Después ellos nos hicieron tiros a nosotros. Parecía una película", recordó Coronel.
Los vecinos ya han tenido numerosas reuniones con los miembros de la seccional 10ª, quienes, por jurisdicción, deben protegerlos. "Pero no tienen ni vehículos. Además, la comisaría está muy lejos", explicaron. Por la inseguridad, nadie quiere ingresar al barrio. Ni los proveedores de los negocios, ni los ómnibus, ni los remises. "Un vecino nos lleva en la moto hasta la avenida, para que tomemos el colectivo y nos cobra $1,50. Esto es tierra de nadie", aseguraron los vecinos.
Ellos quieren respuestas de las autoridades, y están gestionando que se coloque un destacamento policial en la zona. "Mientras tanto, nos cuidaremos nosotros. Y les advertimos a los asaltantes que sabemos usar las armas, y que estamos preparados", dijeron.
"Ahora al barrio se lo conoce como ?Ciudad Oculta?, porque realmente no se nos ve. Vivimos en un pozo y somos blanco fácil de los delincuentes", explicó el vecino Sergio Coronel. Son 198 casas, entregadas en octubre del año pasado por el Instituto de la Vivienda, de las cuales están ocupadas 180.
Sonia Dip relató, sin prejuicios, que desde que se fue a vivir allí con su familia, practica tiro en un polígono. "En caso de ser necesario, vamos a saber defendernos", afirmó la mujer. "A una vecina le robaron hasta el perro", relataron.
Uno de esos casos ocurrió justamente la noche del martes. "Hemos conformado una comisión de guardias. Son algunos vecinos que están desocupados, y que patrullan las calles con silbatos", explicó Gustavo Pérez.
El martes, como a las 23, se cortó el alumbrado público. "Parece que habían estado esperando esto. Salieron de todos lados y se metieron en el barrio. A mí estuvieron a punto de asaltarme, pero justo aparecieron los guardias y ellos se fueron", indicó Juan Vildoza, que tiene un quiosco en la zona. Otros delincuentes aparecieron por los techos de las casas. "Les hicimos varios tiros con escopetas, y se bajaron. Después ellos nos hicieron tiros a nosotros. Parecía una película", recordó Coronel.
Los vecinos ya han tenido numerosas reuniones con los miembros de la seccional 10ª, quienes, por jurisdicción, deben protegerlos. "Pero no tienen ni vehículos. Además, la comisaría está muy lejos", explicaron. Por la inseguridad, nadie quiere ingresar al barrio. Ni los proveedores de los negocios, ni los ómnibus, ni los remises. "Un vecino nos lleva en la moto hasta la avenida, para que tomemos el colectivo y nos cobra $1,50. Esto es tierra de nadie", aseguraron los vecinos.
Ellos quieren respuestas de las autoridades, y están gestionando que se coloque un destacamento policial en la zona. "Mientras tanto, nos cuidaremos nosotros. Y les advertimos a los asaltantes que sabemos usar las armas, y que estamos preparados", dijeron.







