24 Julio 2002 Seguir en 
TORONTO, Canadá.- El Papa Juan Pablo II descansó hoy en su blindado retiro de Strawberry Island, mientras las calles de Toronto fueron invadidas por miles de jóvenes llegados para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), incluidos 200 cubanos cuya participación se debe a "un gesto de buena voluntad" del presidente Fidel Castro hacia la Iglesia católica.
"La participación de nuestros jóvenes se debe a un gesto de buena voluntad" del presidente Castro hacia la Iglesia, estimó hoy el obispo de Guantánamo, Carlos Baladrón, confiado en que todos los peregrinos regresarán a la isla "a transformar lo que tenemos".
Juan Pablo II, en tanto, reposa, reza y lee después de su llegada ayer a Canadá. Tiene a su disposición un cochecito eléctrico como el que se usa en las canchas de golf para recorrer la isla de 17 kilómetros cuadrados, ubicada a 45 kilómetros de Toronto, donde muchos sacerdotes canadienses suelen pasar sus vacaciones.
"Nos esperábamos un Papa frágil y distante, y en cambio hemos visto el coraje y la resistencia" del hombre que bajó del avión, dice hoy el diario Toronto Star.El principal diario canadiense, The Globe and Mail, dedica gran parte de su primera página a la foto de la llegada del Papa y a testimonios de fieles conmovidos.
Las calles de Toronto están invadida por delegaciones de jóvenes de distintos países que asisten al encuentro internacional con Karol Wojtyla, de 82 años.La cita con la juventud culminará en la vigila del sábado 27 y en la misa de la mañana del 28, en el enorme predio del Downsview Park.
Toronto, sede de la Jornada Mundial de la Juventud, es la capital de la provincia canadiense occidental de Ontario y la ciudad más populosa del país, con 4,2 millones de habitantes.Se caracteriza por su población multiétnica, que habla más de cien lenguas diversas, lo que se ve reflejado no sólo en carteles de negocios, sino también en nombres de calles y plazas.
Desde Canadá, el Papa partirá hacia Guatemala, donde celebrará la ceremonia de canonización del hermano Pedro de San José Betancourt, por su labor benefactora de los pobres y enfermos en la colonial ciudad de Antigua Guatemala, donde no logró ordenarse como sacerdote. (Télam-SNI)
"La participación de nuestros jóvenes se debe a un gesto de buena voluntad" del presidente Castro hacia la Iglesia, estimó hoy el obispo de Guantánamo, Carlos Baladrón, confiado en que todos los peregrinos regresarán a la isla "a transformar lo que tenemos".
Juan Pablo II, en tanto, reposa, reza y lee después de su llegada ayer a Canadá. Tiene a su disposición un cochecito eléctrico como el que se usa en las canchas de golf para recorrer la isla de 17 kilómetros cuadrados, ubicada a 45 kilómetros de Toronto, donde muchos sacerdotes canadienses suelen pasar sus vacaciones.
"Nos esperábamos un Papa frágil y distante, y en cambio hemos visto el coraje y la resistencia" del hombre que bajó del avión, dice hoy el diario Toronto Star.El principal diario canadiense, The Globe and Mail, dedica gran parte de su primera página a la foto de la llegada del Papa y a testimonios de fieles conmovidos.
Las calles de Toronto están invadida por delegaciones de jóvenes de distintos países que asisten al encuentro internacional con Karol Wojtyla, de 82 años.La cita con la juventud culminará en la vigila del sábado 27 y en la misa de la mañana del 28, en el enorme predio del Downsview Park.
Toronto, sede de la Jornada Mundial de la Juventud, es la capital de la provincia canadiense occidental de Ontario y la ciudad más populosa del país, con 4,2 millones de habitantes.Se caracteriza por su población multiétnica, que habla más de cien lenguas diversas, lo que se ve reflejado no sólo en carteles de negocios, sino también en nombres de calles y plazas.
Desde Canadá, el Papa partirá hacia Guatemala, donde celebrará la ceremonia de canonización del hermano Pedro de San José Betancourt, por su labor benefactora de los pobres y enfermos en la colonial ciudad de Antigua Guatemala, donde no logró ordenarse como sacerdote. (Télam-SNI)







