Condena internacional por un ataque aéreo israelí en Gaza

El blanco era el jefe militar de Hamas, pero murieron también otros 15 civiles en el bombardeo.

EL OBJETIVO.
EL OBJETIVO.
24 Julio 2002
GAZA.- Un líder radical islámico palestino y al menos otras catorce personas -entre ellas, los miembros de su familia- murieron durante un bombardeo israelí en Gaza. El operativo ejecutado el lunes por la noche, en el que también resultaron heridos otros 200 civiles, minó la tímida esperanza de calma que reinaba en la región y provocó airadas reacciones en todo el mundo.
La totalidad de las organizaciones palestinas prometió venganza. El gobierno israelí, que se toma muy en serio las amenazas, alegó que el ejército había ejecutado una operación puntual y que no sabía que había civiles en la casa bombardeada. De todos modos, el premier israelí Ariel Sharon justificó la "liquidación" de Shala Chehade, jefe de las Brigadas Ezzedín al Qasam, brazo armado de Hamas, y lamentó los daños colaterales.

Declaran día de ira
En Gaza, unos 50.000 palestinos participaron ayer de los funerales por las quince víctimas, entre ellas varios niños. Trece organizaciones que representaban al conjunto de los movimientos nacionalistas e islámicos palestinos declararon el "día de la ira". Por su parte, la Autoridad Palestina reclamó la intervención de la Corte Penal Internacional y del Consejo de Seguridad de la ONU por considerar que se cometió un crimen de guerra.
El lunes por la noche, un avión F-16 israelí lanzó una bomba teledirigida de una tonelada contra un populoso barrio donde residía Chehade con su esposa y con una hija menor de edad.

Una torpeza inaceptable
Estados Unidos y la Unión Europea encabezaron la condena internacional contra la acción israelí. La Casa Blanca considera que se trató de una torpeza que, según declaraciones atribuidas al presidente estadounidense, George W. Bush, no contribuye a la paz en Medio Oriente. Gran Bretaña dijo que el ataque israelí en Gaza era inaceptable y contraproducente. El jefe de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Javier Solana, dijo que fue una operación extrajudicial, una operación para matar, en la que el blanco fue una zona densamente poblada, cuando palestinos e israelíes se esforzaban por restaurar las negociaciones. El ministro danés de Relaciones Exteriores, Per Stig Moeller, cuyo país ocupa la presidencia rotativa de la UE, dijo que era una acción completamente inaceptable. (Reuter/AFP)

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