23 Julio 2002 Seguir en 
NUEVA YORK.- La bancarrota declarada por el gigante de las telecomunicaciones WorldCom -el caso de insolvencia más grande en la historia de las firmas estadounidenses- arrastró ayer en caída libre a Wall Street y a las bolsas de todo el mundo. Un mes después de haber sido descubierto un fraude contable por U$S4.000 millones, la quiebra de la segunda empresa de comunicaciones de EE.UU.
no hizo más que acentuar el malhumor de los inversores, ya sensibles por la ola de fraudes empresariales que se inició en diciembre con Enron, otro gigante mundial del área energética. Citigroup ingresó ayer a la lista de compañías con dudosas prácticas corporativas.
El Dow Jones quedó por debajo de los 8.000 puntos, por primera vez desde octubre de 1998. Perdió 2,93%. El Nasdaq lo acompañó con una caída de 2,78 y el Standard & Poor?s 3,29%. Los mercados de Asia y Europa terminaron antes la jornada con fuertes pérdidas, debido al persistente pesimismo entre los inversores, tras varias semanas de escándalos corporativos y malos resultados de grandes compañías.La tónica bajista presionó a la Bolsa de San Pablo, que perdió 6,53%, al dólar, que tocó 2,09 reales e impulsó al riesgo brasileño hasta 1.623 puntos básicos (PB). Los mercados esperaban recibir con mejores resultados la visita a Brasil de la número 2 del FMI, Anne Krueger. Los nerviosos mercados financieros estarán pendientes de cualquier señal de un nuevo acuerdo crediticio entre el FMI y Brasil para ayudar a la mayor economía de América Latina a manejar, después de las elecciones de octubre, su fuerte carga de deuda de U$S250.000 millones.
Casi 17.000 despedidos
WorldCom, la segunda operadora en telefonía de larga distancia en EE.UU., reveló a fines de junio el mayor fraude contable de la historia estadounidense, con unos U$S4,000 millones de gastos corrientes contabilizados como inversiones durante cinco trimestres. Si WorldCom hubiese llevado a cabo una contabilidad honesta habría reportado pérdidas netas para 2001 y el primer trimestre de 2002, pero reclamó beneficios de U$S1.400 millones en 2001 y de U$S130 millones en el primer trimestre de 2002. En la lista de acreedores figuran últimos casi 17.000 empleados de la empresa despedidos.
La ley estipula que cada uno de ellos recibirá hasta U$S4.300 en concepto de indemnización. A los ex empleados les prometieron compensaciones más abultadas. Antes que ellos están en la lista de prioridades los bancos y el Gobierno federal. Los acreedores de más peso son Citigroup, Morgan Chase y General Electric, que aportaron U$S2.000 millones a WorldCom a condición de que fuera a la quiebra. (Reuter)
no hizo más que acentuar el malhumor de los inversores, ya sensibles por la ola de fraudes empresariales que se inició en diciembre con Enron, otro gigante mundial del área energética. Citigroup ingresó ayer a la lista de compañías con dudosas prácticas corporativas.
El Dow Jones quedó por debajo de los 8.000 puntos, por primera vez desde octubre de 1998. Perdió 2,93%. El Nasdaq lo acompañó con una caída de 2,78 y el Standard & Poor?s 3,29%. Los mercados de Asia y Europa terminaron antes la jornada con fuertes pérdidas, debido al persistente pesimismo entre los inversores, tras varias semanas de escándalos corporativos y malos resultados de grandes compañías.La tónica bajista presionó a la Bolsa de San Pablo, que perdió 6,53%, al dólar, que tocó 2,09 reales e impulsó al riesgo brasileño hasta 1.623 puntos básicos (PB). Los mercados esperaban recibir con mejores resultados la visita a Brasil de la número 2 del FMI, Anne Krueger. Los nerviosos mercados financieros estarán pendientes de cualquier señal de un nuevo acuerdo crediticio entre el FMI y Brasil para ayudar a la mayor economía de América Latina a manejar, después de las elecciones de octubre, su fuerte carga de deuda de U$S250.000 millones.
Casi 17.000 despedidos
WorldCom, la segunda operadora en telefonía de larga distancia en EE.UU., reveló a fines de junio el mayor fraude contable de la historia estadounidense, con unos U$S4,000 millones de gastos corrientes contabilizados como inversiones durante cinco trimestres. Si WorldCom hubiese llevado a cabo una contabilidad honesta habría reportado pérdidas netas para 2001 y el primer trimestre de 2002, pero reclamó beneficios de U$S1.400 millones en 2001 y de U$S130 millones en el primer trimestre de 2002. En la lista de acreedores figuran últimos casi 17.000 empleados de la empresa despedidos.
La ley estipula que cada uno de ellos recibirá hasta U$S4.300 en concepto de indemnización. A los ex empleados les prometieron compensaciones más abultadas. Antes que ellos están en la lista de prioridades los bancos y el Gobierno federal. Los acreedores de más peso son Citigroup, Morgan Chase y General Electric, que aportaron U$S2.000 millones a WorldCom a condición de que fuera a la quiebra. (Reuter)







