22 Julio 2002 Seguir en 
SAN PABLO, BRASIL.- El candidato a presidente del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inacio Lula Da Silva, aseguró que no promoverá la ruptura con el FMI, ni con el actual modelo que rige la economía brasileña.
En un documento inédito que será publicado mañana, Lula envió un mensaje tranquilizador al mercado financiero, agitado por el denominado "efecto Lula".
La línea central de la propuesta apunta a "una transición política sin atropellos, sin rompimiento de contratos con las reglas ya establecidas", anticipó el documento. "El actual gobierno (del presidente Fernando Henrique Cardoso) colocó a Brasil en un impasse financiero que nos obliga con frecuencia a asumir préstamos nuevos para pagar préstamos viejos", señala el texto. En el documento, el candidato del PT afirma que las negociaciones para el ALCA -la zona de libre comercio de las Américas- "no serán conducidas en un clima de debate ideológico". Asimismo, se aclara que el PT es crítico del actual modelo económico pero procurará hacer los cambios sin traumas, en caso de que Lula resulte electo en los comicios presidenciales del 6 de octubre. De acuerdo con los sondeos de opinión, Lula sería el ganador de la primera vuelta, pero en el ballottage la situación se complicaría por el inesperado ascenso en las encuestas del candidato Ciro Gomes, del Partido Laborista. El plan gubernamental del PT habla de la "trampa" del cambio fijo, de la cual Brasil salió en 1999 "con muchos dolores" y del actual "parate" de la economía. "La cuestión -continúa- es cómo superarla sin atentar contra la estabilidad de la economía".
El documento subraya que el gobierno del PT preservaría el superávit primario para evitar un aumento de la deuda interna en relación con el producto bruto interno, y trabajaría para reducir la vulnerabilidad externa de la economía, que mantiene altas las tasas de interés, "que asfixian las cuentas públicas y al sector empresarial". (TELAM-SNI)
En un documento inédito que será publicado mañana, Lula envió un mensaje tranquilizador al mercado financiero, agitado por el denominado "efecto Lula".
La línea central de la propuesta apunta a "una transición política sin atropellos, sin rompimiento de contratos con las reglas ya establecidas", anticipó el documento. "El actual gobierno (del presidente Fernando Henrique Cardoso) colocó a Brasil en un impasse financiero que nos obliga con frecuencia a asumir préstamos nuevos para pagar préstamos viejos", señala el texto. En el documento, el candidato del PT afirma que las negociaciones para el ALCA -la zona de libre comercio de las Américas- "no serán conducidas en un clima de debate ideológico". Asimismo, se aclara que el PT es crítico del actual modelo económico pero procurará hacer los cambios sin traumas, en caso de que Lula resulte electo en los comicios presidenciales del 6 de octubre. De acuerdo con los sondeos de opinión, Lula sería el ganador de la primera vuelta, pero en el ballottage la situación se complicaría por el inesperado ascenso en las encuestas del candidato Ciro Gomes, del Partido Laborista. El plan gubernamental del PT habla de la "trampa" del cambio fijo, de la cual Brasil salió en 1999 "con muchos dolores" y del actual "parate" de la economía. "La cuestión -continúa- es cómo superarla sin atentar contra la estabilidad de la economía".
El documento subraya que el gobierno del PT preservaría el superávit primario para evitar un aumento de la deuda interna en relación con el producto bruto interno, y trabajaría para reducir la vulnerabilidad externa de la economía, que mantiene altas las tasas de interés, "que asfixian las cuentas públicas y al sector empresarial". (TELAM-SNI)







