21 Julio 2002 Seguir en 
Un hombre fue detenido luego de que fue encontrado con los restos de la carrocería de una camioneta robada. El hallazgo reabrió una investigación que apunta a lo que parece ser una verdadera organización dedicada al robo y desguace de vehículos.
El 18 de mayo, horas después del robo de una camioneta Ford Courier, los policías encontraron las butacas y algunas otras cosas, pero la Justicia tuvo que liberar al sospechoso detenido porque esos elementos no tenían la numeración del rodado sustraído.
Sin embargo, los policías no se resignaron y ayer encontraron la carcaza del vehículo en un taller, cuyo dueño habría involucrado en su declaración al primer sospechoso del caso. Este fue identificado como José "Pimentón" Páez, quien es propietario de un importante taller en Villa Urquiza.
Efectivos de la sección Sustracción de Automotores, al mando de los comisarios Marcial Escobar y Jesús Brito, se enteraron de que en San Cayetano había un pequeño taller donde se estarían desarmando vehículos robados. Montaron una discreta guardia hasta que en un pequeño camión vieron que sacaban parte de una carrocería.
Detuvieron al conductor y, con un sistema computarizado leyeron los números secretos grabados en la chapa. Descubrieron que se trataba de la camioneta que el 18 de mayo le habían robado a Pablo Tachella en el barrio de Floresta.
Un testigo fundamental
Con órdenes de la Justicia, allanaron el taller de Anselmo Rojo al 700 y detuvieron a su propietario, Víctor Alú.
Según se supo, Alú habría dicho que "Pimentón" le había pagado $500 por el trabajo de desguazar autos.
Con ese dato, la Policía le solicitó a la Justicia la detención de Páez, aunque para obtenerla deberán esperar que Alú declare en Tribunales y realmente incrimine a "Pimentón".
Páez fue detenido varias veces acusado de desarmar autos robados, pero en casi todos los casos quedó en libertad luego de presentar facturas de compra, y las autopartes secuestradas no tenían la numeración que permite identificar los rodados. En uno de los allanamientos a su taller, el año pasado, se encontró el auto de un subcomisario.
Sin embargo, en los próximos meses enfrentaría un juicio por el robo de una camioneta, ya que entonces fue detenido conduciéndola.
En el caso del robo a Tachella, la Policía lo sorprendió conduciendo una combi en la que estaban instaladas las butacas -que la víctima dijo que le pertenecían- y también una puerta.
El 18 de mayo, horas después del robo de una camioneta Ford Courier, los policías encontraron las butacas y algunas otras cosas, pero la Justicia tuvo que liberar al sospechoso detenido porque esos elementos no tenían la numeración del rodado sustraído.
Sin embargo, los policías no se resignaron y ayer encontraron la carcaza del vehículo en un taller, cuyo dueño habría involucrado en su declaración al primer sospechoso del caso. Este fue identificado como José "Pimentón" Páez, quien es propietario de un importante taller en Villa Urquiza.
Efectivos de la sección Sustracción de Automotores, al mando de los comisarios Marcial Escobar y Jesús Brito, se enteraron de que en San Cayetano había un pequeño taller donde se estarían desarmando vehículos robados. Montaron una discreta guardia hasta que en un pequeño camión vieron que sacaban parte de una carrocería.
Detuvieron al conductor y, con un sistema computarizado leyeron los números secretos grabados en la chapa. Descubrieron que se trataba de la camioneta que el 18 de mayo le habían robado a Pablo Tachella en el barrio de Floresta.
Un testigo fundamental
Con órdenes de la Justicia, allanaron el taller de Anselmo Rojo al 700 y detuvieron a su propietario, Víctor Alú.
Según se supo, Alú habría dicho que "Pimentón" le había pagado $500 por el trabajo de desguazar autos.
Con ese dato, la Policía le solicitó a la Justicia la detención de Páez, aunque para obtenerla deberán esperar que Alú declare en Tribunales y realmente incrimine a "Pimentón".
Páez fue detenido varias veces acusado de desarmar autos robados, pero en casi todos los casos quedó en libertad luego de presentar facturas de compra, y las autopartes secuestradas no tenían la numeración que permite identificar los rodados. En uno de los allanamientos a su taller, el año pasado, se encontró el auto de un subcomisario.
Sin embargo, en los próximos meses enfrentaría un juicio por el robo de una camioneta, ya que entonces fue detenido conduciéndola.
En el caso del robo a Tachella, la Policía lo sorprendió conduciendo una combi en la que estaban instaladas las butacas -que la víctima dijo que le pertenecían- y también una puerta.







