21 Julio 2002 Seguir en 
Comercios y casas de Yerba Buena están en el centro de atención de los delincuentes, que desde hace al menos dos meses están haciendo estragos en esa ciudad.
Ayer a las 3.30 de la madrugada, un grupo de jóvenes terminó los festejos del cumpleaños de uno de ellos en el hospital, luego de que tres violentos asaltantes entraron en la casa donde se hacía la celebración y los atacaron brutalmente.
Nueve muchachos estaban reunidos en la casa del cumpleañero, en Los Ceibos al 200, cuando tres hombres encapuchados y fuertemente armados irrumpieron en el comedor.
Los jóvenes estaban por salir a bailar, por lo que el portón estaba abierto, contó la hermana del joven que cumplía 25 años. "Los hicieron tirarse al piso y a dos amigos de él, que son rugbistas grandotes, les pegaron culatazos en la cabeza; a mi hermano lo golpearon cuando vieron que quiso activar la alarma", agregó.
"Pensé que era una broma"
Un delincuente subió al primer piso, donde encañonó a la joven que dormía en su cuarto. "Creí que eran los amigos de mi hermano haciéndome una broma, pero empezó a pegarme y ahí escuché a mi hermano que pedía que me llevaran con él, y el ladrón hizo eso", contó ella.
Las víctimas comentaron que los delincuentes eran jóvenes y que su tonada era muy extraña. "Parecían cordobeses exagerados", dijeron. Los ladrones tuvieron tiempo suficiente para seleccionar ropa, para buscar joyas, dinero y los aparatos más costosos y prácticos para la huida.
Los ladrones encerraron a sus víctimas en un baño y se fueron.Pablo Fernández sufrió, en sólo un año, cinco robos y tres asaltos en su fiambrería de Camino del Perú y Paraguay. Lo que más indignación le provoca es que en el último atraco, el lunes 15 de julio, él y un policía atraparon a uno de los jóvenes que sacaban mercadería del local, y ya quedó en libertad.
También Ricardo Lor, que tiene una pollería y una forrajería en la esquina de Salas y Valdés y Camino del Perú, sufrió en total cinco atracos. los dos últimos se produjeron con una diferencia de 30 días, entre junio y julio.
Sin respuestas
"Ya estamos casi fundidos, no tenemos dinero para reponer la mercadería que nos robaron, y mucho menos la balanza y esas cosas", dijo Fernández, quien dijo que ni siquiera fue llamado a declarar sobre el robo antes de que liberaran al acusado que detuvo.
Entre Paraguay y Salas y Valdés, por Camino del Perú, hay seis comercios, y ninguno de ellos se salvó. Ni la Policía ni el Ministerio de Gobierno respondieron a los llamados en busca de respuestas a esta situación.
Ayer a las 3.30 de la madrugada, un grupo de jóvenes terminó los festejos del cumpleaños de uno de ellos en el hospital, luego de que tres violentos asaltantes entraron en la casa donde se hacía la celebración y los atacaron brutalmente.
Nueve muchachos estaban reunidos en la casa del cumpleañero, en Los Ceibos al 200, cuando tres hombres encapuchados y fuertemente armados irrumpieron en el comedor.
Los jóvenes estaban por salir a bailar, por lo que el portón estaba abierto, contó la hermana del joven que cumplía 25 años. "Los hicieron tirarse al piso y a dos amigos de él, que son rugbistas grandotes, les pegaron culatazos en la cabeza; a mi hermano lo golpearon cuando vieron que quiso activar la alarma", agregó.
"Pensé que era una broma"
Un delincuente subió al primer piso, donde encañonó a la joven que dormía en su cuarto. "Creí que eran los amigos de mi hermano haciéndome una broma, pero empezó a pegarme y ahí escuché a mi hermano que pedía que me llevaran con él, y el ladrón hizo eso", contó ella.
Las víctimas comentaron que los delincuentes eran jóvenes y que su tonada era muy extraña. "Parecían cordobeses exagerados", dijeron. Los ladrones tuvieron tiempo suficiente para seleccionar ropa, para buscar joyas, dinero y los aparatos más costosos y prácticos para la huida.
Los ladrones encerraron a sus víctimas en un baño y se fueron.Pablo Fernández sufrió, en sólo un año, cinco robos y tres asaltos en su fiambrería de Camino del Perú y Paraguay. Lo que más indignación le provoca es que en el último atraco, el lunes 15 de julio, él y un policía atraparon a uno de los jóvenes que sacaban mercadería del local, y ya quedó en libertad.
También Ricardo Lor, que tiene una pollería y una forrajería en la esquina de Salas y Valdés y Camino del Perú, sufrió en total cinco atracos. los dos últimos se produjeron con una diferencia de 30 días, entre junio y julio.
Sin respuestas
"Ya estamos casi fundidos, no tenemos dinero para reponer la mercadería que nos robaron, y mucho menos la balanza y esas cosas", dijo Fernández, quien dijo que ni siquiera fue llamado a declarar sobre el robo antes de que liberaran al acusado que detuvo.
Entre Paraguay y Salas y Valdés, por Camino del Perú, hay seis comercios, y ninguno de ellos se salvó. Ni la Policía ni el Ministerio de Gobierno respondieron a los llamados en busca de respuestas a esta situación.







