21 Julio 2002 Seguir en 
Con acierto, una carta de lector subrayaba, hace pocos días, la necesidad de medidas municipales de fondo respecto de la proliferación de animales sueltos en las calles. Esa presencia implica, para los automovilistas, un peligro sobre cuya gravedad no es necesario abundar. Sobran las experiencias acerca de accidentes mortales originados en esa situación y, sin embargo, las providencias del poder público no parecen tener un efecto correctivo que se perciba.
La tenencia de equinos en las zonas urbanas debe ser reglamentada con estrictez. El lector sugiere inspecciones en el predio donde va a permanecer el caballo, para comprobar si se encuentra perfectamente cercado, así como un banco de datos en cada municipio con la marca del animal y referencias del propietario, entre otras medidas.
Es evidente que se trata de un tema que requiere nuevas normas, y también que las mismas, además de ser racionales y eficaces, se hagan cumplir estrictamente por parte de la autoridad. Terminará así un cuadro constante de riesgo sobre el cual el poder público hasta ahora no opera con la decisión que corresponde.
La tenencia de equinos en las zonas urbanas debe ser reglamentada con estrictez. El lector sugiere inspecciones en el predio donde va a permanecer el caballo, para comprobar si se encuentra perfectamente cercado, así como un banco de datos en cada municipio con la marca del animal y referencias del propietario, entre otras medidas.
Es evidente que se trata de un tema que requiere nuevas normas, y también que las mismas, además de ser racionales y eficaces, se hagan cumplir estrictamente por parte de la autoridad. Terminará así un cuadro constante de riesgo sobre el cual el poder público hasta ahora no opera con la decisión que corresponde.







