Después de cuatro horas de tensión, los delincuentes se entregaron

20 Julio 2002
BUENOS AIRES.- Los tres delincuentes que mantenían una docena de rehenes en un supermercado de Avellaneda se entregaron cerca de la medianoche. Tras la entrega de un teléfono móvil por parte de efectivos policiales, los delincuentes hicieron un par de llamados y salieron del local con las manos en alto. Unas diez personas habían sido tomadas como rehenes por tres ladrones que entraron a robar en el súper. Cuatro de los rehenes ya habían sido liberados antes del final del hecho, entre ellos una mujer con un niño y un bebé.
Los delincuentes tendrían entre 14 y 20 años. Frente a la puerta del supermercado se hallaba un Renault 12 con el que habrían llegado al lugar. En el comercio intentaron robar, pero la alarma provocó que enseguida llegara la Policía y los ladrones se atrincheraron en el lugar.
Los efectivos policiales cortaron dos cuadras de la avenida Pavón. Y cerca de doce móviles policiales rodearon el comercio. También se acercaron familiares de los rehenes. Una de las personas que estaba dentro del supermercado, golpeado a culatazos, es un discapacitado. Otro de los cautivos, liberado cerca de las 23, pidió a los gritos a los efectivos que liberen la zona porque, manifestó, "van a matarlos a todos". Antes, uno de los delincuentes había apuntado a la cabeza de una mujer que mantenía arrodillada y amenazó con matarla. Ante el pedido de los delincuentes, se les dio un teléfono celular. Hicieron algunos llamados y luego salieron del comercio con los brazos en alto y se entregaron. (Especial)

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