Los turistas abandonan las blancas playas

"Ya no se tienen ganas de vacaciones", dijo un viajero austríaco.

SOLITARIA. Una turista europea se siente a sus anchas en una playa del Mar Rojo, que hasta hace unos días estaba atestada de visitantes.
SOLITARIA. Una turista europea se siente a sus anchas en una playa del Mar Rojo, que hasta hace unos días estaba atestada de visitantes.
25 Julio 2005
SHARM EL SHEIKH.- Cientos de turistas extranjeros hicieron sus valijas y abandonaron ayer la zona turística de Sharm el Sheikh, en el Mar Rojo, después de que tres bombas mataron a docenas de personas.
Los ómnibus repletos de turistas, muchos bronceados y portando equipos de buceo, llegaron al aeropuerto de Sharm el Sheikh para tomar sus vuelos con destino a las capitales europeas.
En Bahía Naama, centro comercial y hotelero, la mayoría de las sillas en las playas de arenas blancas se veían vacías. Igual que las canchas de voleibol-playa y las áreas de juegos infantiles.
Había poco consuelo para los turistas como Oliver Tatzmann, un austríaco que interrumpió su viaje por pedido de su madre y volvió a casa tras haber pasado sólo un día en Egipto. "Ya no se tienen ganas de vacaciones", dijo mientras él y su novia, Sylvia, sacaban sus valijas de un taxi. "La gente se ve deprimida", agregó.
La terminal de llegadas estuvo desierta durante casi toda la jornada, excepto por varios turistas que llegaron de Austria y dijeron que su vuelo iba casi vacío.
"La mayoría de la gente sólo quiere irse lo más pronto posible. ¿Tú te quedarías?", dijo Youseff Moussa, un receptor de aeropuerto. "Todos están saliendo y nadie llega", apuntó.
Una portavoz del Ministerio de Turismo egipcio dijo que era demasiado pronto para decir cómo afectarían los ataques al turismo, una industria de U$S 6.600 millones y que emplea a un millón de personas en Egipto. El atentado tuvo una repercusión inmediata en la economía , cuyo índice referencial bursátil cerró con una caída de 3,06%.
Ayer, al menos 1.000 trabajadores de los hoteles se reunieron en uno de los lugares afectados por los ataques. "Esto no es Dios, porque el terrorismo es el enemigo de Dios", cantaban.Las autoridades francesas y las agencias de viajes de ese y de otros países cambiaron los viajes con destino a Sharm el Sheikh o los retrasaron. (Reuter)

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