25 Julio 2005 Seguir en 
Sharm el Sheikh/El Cairo.- La cifra de sospechosos detenidos tras los últimos atentados en el balneario egipcio de Sharm el Sheikh, en el que perdieron la vida 88 personas, llegó casi a 90, según fuentes de la seguridad egipcia. Los sospechosos fueron arrestados tanto en Sharm el Sheikh como en El Arish, en la costa norte de la península del Sinaí, de acuerdo con los reportes.
Todavía no hay cifras exactas del número de víctimas mortales. El ministro de Sanidad de Egipto, Mohammed Awwad Tageldin, señaló ayer que el número de fallecidos es 63 y no 88, como sostuvieron fuentes hospitalarias. El ministro hizo estas declaraciones en el aeropuerto de El Cairo, al regreso de su visita a Sharm el Sheikh, donde se informó del estado de los 66 heridos que continúan en el hospital.
En tanto, la oficina del primer ministro habló de 75 fallecidos. Las cifras difieren porque algunos de los cuerpos quedaron destrozados por la violencia de la explosión. La mayoría de víctimas eran egipcias, aunque también hay un italiano, un checo y dos turcos entre los fallecidos.
14 desaparecidos
Por su parte, el gerente del hospital internacional de Sharm el Sheikh, Said Abdel Fattah, habló de dos británicos muertos. Cerca de 34 cuerpos aún no habían sido identificados. Por otra parte, 14 personas están desaparecidas.
Los ataques de Sharm el Sheikh "sólo aumentarán nuestra determinación a buscar, contener y erradicar el terrorismo. No dejaremos que nadie amenace la estabilidad de nuestra nación. No estaremos sujetos a la extorsión", afirmó el presidente egipcio, Hosni Mubarak.
Ayer, trabajadores retiraban los escombros del lugar de los atentados. En el Mercado Viejo, un centro comercial para turistas en Sharm el Sheikh, podía verse un cráter de cerca de un metro de profundidad.
El hotel Ghazala Garden, en parte derruido, fue acordonado con una barrera de seguridad de lona. En lo que supone la serie de atentados más devastadora perpetrada en Egipto -en la madrugada del sábado-, explotaron en Sharm el Sheikh tres bombas casi simultáneamente. La primera explosión se registró en un popular mercado, donde fue detonado con violencia un coche bomba. Según las primeras investigaciones, el vehículo, cargado de explosivos, había sido estacionado en el lugar. Muchas de las víctimas de ese artefacto eran trabajadores egipcios que se encontraban en un café.
Poco después, un terrorista suicida se precipitó con su coche hasta la entrada principal del hotel Ghazala Gardens. El tercer artefacto, de menor potencia y que se encontraba en un paquete o un bolso, fue detonado en un estacionamiento cerca del Hard Rock Café.
Los comunicados difundidos en internet, en los que se reivindican los atentados, son considerados con escepticismo, según explicaron los expertos. No contienen detalles sobre los ataques que puedan vincularlos con los autores. (DPA-Reuter)
El Papa condenó los ataques terroristas
ROMA.- El papa Benedicto XVI condenó ayer los "atentados terroristas execrables" que afectaron en los últimos días a varios países, tras la oración dominical del Angelus que celebró en Les Combes, en el Valle de Aosta, en el norte de Italia.
"Estas jornadas de serenidad y de reposo fueron perturbadas por trágicas informaciones sobre los execrables atentados terroristas que causaron muerte, destrucción y violencia en diversos países, entre ellos Egipto, Turquía, Irak, Gran Bretaña", dijo el Papa, que se encuentra desde hace dos semanas en esta región.
"Mientras confiamos a la bondad divina a los difuntos, los heridos y sus familias, víctimas de gestos que son una ofensa a Dios y al hombre, invocamos al Todopoderoso para que detenga la mano asesina de aquellos que, empujados por el fanatismo y el odio, los han cometido, y convierta sus corazones a pensamientos de reconciliación y paz", agregó.
El Papa, que hizo del diálogo interreligioso una de las prioridades de su pontificado, incluyó reuniones con representantes de las comunidades musulmana y judía en la agenda de su visita en agosto a Colonia (Alemania), con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud. (AFP)
"Antes o después nos tocará a nosotros", dicen los italianos
ROMA.- "Antes o después nos va a tocar a nosotros", opinó Ilaria Rambelli, una turista de Ravena (centro oeste) de 33 años que, al igual que muchos italianos, teme que la península sea el blanco de un ataque terrorista.
"Ha pasado en Estados Unidos, en Madrid, en Londres y en Egipto, el sábado. Y nosotros estamos más amenazados porque nuestro gobierno es cercano de la administración (del presidente estadounidense, George W.) Bush y a Gran Bretaña", añadió Ilaria mirando desde su terraza, a el Vaticano y a la Plaza de San Pedro, a cuadras de su casa.
No lejos de ahí Paolo, un jubilado de 63 años, dijo que pidió a sus hijos que tomen menos el metro y el autobús. "Cuando miro la cúpula de la basílica de San Pedro, pienso en los aviones del 11-S en EEUU y me invade el temor", confesó.
El viernes, en un comunicado difundido por internet, las "Brigadas Abu Hafs al Masri", una célula vinculada a Al Qaeda, instó a Italia a que retire los 3.000 soldados que tiene desde junio de 2003 en Nasiriya, en Irak.
"Nuestras próximas palabras se expresarán en el corazón de las capitales de los países europeos, en Roma, en Amsterdam y en Dinamarca", indicó el mensaje, publicado al día siguiente de la decisión de los diputados italianos de prolongar la presencia de sus soldados en ese país.
"Tengo la impresión de que se ha puesto en marcha un mecanismo que no podremos detener", estimó Giordano Giorgi, un psicólogo de 33 años, en la estación central de Termini, a seis paradas de metro del Vaticano. A pesar de la presencia más visible de agentes de policía en los andenes, Giordano reconoce que cada vez se siente menos tranquilo. (AFP)
Todavía no hay cifras exactas del número de víctimas mortales. El ministro de Sanidad de Egipto, Mohammed Awwad Tageldin, señaló ayer que el número de fallecidos es 63 y no 88, como sostuvieron fuentes hospitalarias. El ministro hizo estas declaraciones en el aeropuerto de El Cairo, al regreso de su visita a Sharm el Sheikh, donde se informó del estado de los 66 heridos que continúan en el hospital.
En tanto, la oficina del primer ministro habló de 75 fallecidos. Las cifras difieren porque algunos de los cuerpos quedaron destrozados por la violencia de la explosión. La mayoría de víctimas eran egipcias, aunque también hay un italiano, un checo y dos turcos entre los fallecidos.
14 desaparecidos
Por su parte, el gerente del hospital internacional de Sharm el Sheikh, Said Abdel Fattah, habló de dos británicos muertos. Cerca de 34 cuerpos aún no habían sido identificados. Por otra parte, 14 personas están desaparecidas.
Los ataques de Sharm el Sheikh "sólo aumentarán nuestra determinación a buscar, contener y erradicar el terrorismo. No dejaremos que nadie amenace la estabilidad de nuestra nación. No estaremos sujetos a la extorsión", afirmó el presidente egipcio, Hosni Mubarak.
Ayer, trabajadores retiraban los escombros del lugar de los atentados. En el Mercado Viejo, un centro comercial para turistas en Sharm el Sheikh, podía verse un cráter de cerca de un metro de profundidad.
El hotel Ghazala Garden, en parte derruido, fue acordonado con una barrera de seguridad de lona. En lo que supone la serie de atentados más devastadora perpetrada en Egipto -en la madrugada del sábado-, explotaron en Sharm el Sheikh tres bombas casi simultáneamente. La primera explosión se registró en un popular mercado, donde fue detonado con violencia un coche bomba. Según las primeras investigaciones, el vehículo, cargado de explosivos, había sido estacionado en el lugar. Muchas de las víctimas de ese artefacto eran trabajadores egipcios que se encontraban en un café.
Poco después, un terrorista suicida se precipitó con su coche hasta la entrada principal del hotel Ghazala Gardens. El tercer artefacto, de menor potencia y que se encontraba en un paquete o un bolso, fue detonado en un estacionamiento cerca del Hard Rock Café.
Los comunicados difundidos en internet, en los que se reivindican los atentados, son considerados con escepticismo, según explicaron los expertos. No contienen detalles sobre los ataques que puedan vincularlos con los autores. (DPA-Reuter)
ROMA.- El papa Benedicto XVI condenó ayer los "atentados terroristas execrables" que afectaron en los últimos días a varios países, tras la oración dominical del Angelus que celebró en Les Combes, en el Valle de Aosta, en el norte de Italia.
"Estas jornadas de serenidad y de reposo fueron perturbadas por trágicas informaciones sobre los execrables atentados terroristas que causaron muerte, destrucción y violencia en diversos países, entre ellos Egipto, Turquía, Irak, Gran Bretaña", dijo el Papa, que se encuentra desde hace dos semanas en esta región.
"Mientras confiamos a la bondad divina a los difuntos, los heridos y sus familias, víctimas de gestos que son una ofensa a Dios y al hombre, invocamos al Todopoderoso para que detenga la mano asesina de aquellos que, empujados por el fanatismo y el odio, los han cometido, y convierta sus corazones a pensamientos de reconciliación y paz", agregó.
El Papa, que hizo del diálogo interreligioso una de las prioridades de su pontificado, incluyó reuniones con representantes de las comunidades musulmana y judía en la agenda de su visita en agosto a Colonia (Alemania), con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud. (AFP)
ROMA.- "Antes o después nos va a tocar a nosotros", opinó Ilaria Rambelli, una turista de Ravena (centro oeste) de 33 años que, al igual que muchos italianos, teme que la península sea el blanco de un ataque terrorista.
"Ha pasado en Estados Unidos, en Madrid, en Londres y en Egipto, el sábado. Y nosotros estamos más amenazados porque nuestro gobierno es cercano de la administración (del presidente estadounidense, George W.) Bush y a Gran Bretaña", añadió Ilaria mirando desde su terraza, a el Vaticano y a la Plaza de San Pedro, a cuadras de su casa.
No lejos de ahí Paolo, un jubilado de 63 años, dijo que pidió a sus hijos que tomen menos el metro y el autobús. "Cuando miro la cúpula de la basílica de San Pedro, pienso en los aviones del 11-S en EEUU y me invade el temor", confesó.
El viernes, en un comunicado difundido por internet, las "Brigadas Abu Hafs al Masri", una célula vinculada a Al Qaeda, instó a Italia a que retire los 3.000 soldados que tiene desde junio de 2003 en Nasiriya, en Irak.
"Nuestras próximas palabras se expresarán en el corazón de las capitales de los países europeos, en Roma, en Amsterdam y en Dinamarca", indicó el mensaje, publicado al día siguiente de la decisión de los diputados italianos de prolongar la presencia de sus soldados en ese país.
"Tengo la impresión de que se ha puesto en marcha un mecanismo que no podremos detener", estimó Giordano Giorgi, un psicólogo de 33 años, en la estación central de Termini, a seis paradas de metro del Vaticano. A pesar de la presencia más visible de agentes de policía en los andenes, Giordano reconoce que cada vez se siente menos tranquilo. (AFP)







