Serían más de 90 los muertos en Egipto

EEUU versus Irán. Los investigadores creen que dos coches bomba y una valija con explosivos provocaron los estallidos. Hay turistas extranjeros que vivieron horas dramáticas. Investigación.

IMPACTO PROFUNDO. Uno de los lujosos hoteles de Sharm el Sheikh quedó destruido luego de que un coche bomba impactó en su fachada.
IMPACTO PROFUNDO. Uno de los lujosos hoteles de Sharm el Sheikh quedó destruido luego de que un coche bomba impactó en su fachada.
24 Julio 2005
SHARM EL SHEIKH, Egipto.- Al menos unas 90 personas murieron y 200 quedaron heridas tras una serie de ataques con bombas el sábado en un mercado y en hoteles de turistas en el balneario de Sharm el Sheikh, en el mar Rojo, en el peor ataque en Egipto desde 1981. Mientras algunos huían, los rescatistas buscaban más víctimas entre los escombros, que todavía no habían sido quitados en su totalidad de entre los hoteles que fueron embestidos por los coches bomba.
Diversas escenas de pánico y de histeria se produjeron tras las explosiones, mientras los turistas europeos intentaban huir en medio de sirenas, gritos y cuerpos dispersos por las calles. "Hubo una explosión y después una bola de fuego. Todos entraron en pánico", dijo Rene von Denberg, turista holandés que estaba fumando una pipa de agua cuando ocurrió el ataque. El gobernador de Sinai del sur, Mustafa Afifi, informó que dos coches bomba y probablemente una valija con explosivos provocaron la tragedia en este centro turístico, popular entre los europeos y elegido por los diplomáticos para celebrar encuentros mundiales.
Una explosión derribó el frente del hotel Ghazala Gardens, de la Bahía de Naama, el lugar donde se encuentra la mayoría de los complejos turísticos de lujo; y se teme que haya gente atrapada entre los escombros.
Un automóvil ingresó al complejo hotelero y explotó en frente del edificio, informó el gobernador. Entre los heridos había nueve italianos, cinco saudíes, tres británicos, un ruso, un ucraniano y un árabe israelí, dijo la portavoz Hala el Khatib a los periodistas. Sin embargo, la oficina de Exteriores británica en Londres dijo que ocho británicos habían resultado heridos.
Líderes de todo el mundo condenaron los ataques. George W. Bush habló con su par egipcio Hosni Murabak y ofreció ayudar a las víctimas y pidió que se lleve a los responsables ante la Justicia. Pero un portavoz del gobierno iraní dijo que Washington había contribuido a la tragedia. "Desgraciadamente el enfoque simplista y equivocado en la guerra de Estados Unidos contra el terrorismo ha hecho al mundo menos seguro", declaró.
Un grupo se atribuyó vínculos con Al Qaeda y declaró en internet la autoría de los ataques en respuesta a "crímenes cometidos contra los musulmanes". El comunicado estaba firmado por las Brigadas Abdulah al-Azam de la Organización de Al Qaeda en el Mediterráneo Oriental y Egipto.
El ministro del Interior egipcio, Habib el Adli, dijo que era demasiado pronto para decir si Al Qaeda u otros grupos islamistas tenían conexión con los atentados. (Reuter-AFP-NA)

Un duro golpe para la turística "Ciudad de la Paz"

EL CAIRO.- La serie de atentados cometidos en pleno período estival en la estación balnearia egipcia de Sharm el Sheikh, en el mar Rojo, hacen peligrar el sector turístico de Egipto, país al que numerosos veraneantes juraron no volver jamás.
Estos ataques suceden sólo nueve meses después de tres atentados con coche bomba contra complejos turísticos de Taba, otra estación balnearia del Sinaí. El general Mohamed Zamzam, que dirige los servicios aeroportuarios egipcios, precisó que unos 6.000 turistas llegaron ayer a Sharm el Sheikh, a pesar de los atentados, y que no se ha anulado ningún vuelo. Este balneario es una joya del turismo egipcio y el lugar favorito del presidente Hosni Mubarak para la organización de cumbres internacionales. Situada en el extremo sur de la península del Sinaí, esta moderna ciudad, surgida de la nada hace apenas 20 años, ha recibido en los últimos años varias conferencias internacionales por la paz.
Como el resto del Sinaí, Sharm el Sheikh fue devuelta en 1982 por Israel a Egipto después de los acuerdos de paz de 1979. En 2002, la Unesco le atribuyó el título de "Ciudad de la paz" junto con otras cuatro localidades en el mundo. En los últimos tiempos, esta ciudad llena de complejos hoteleros recibe cada vez a más turistas. Hasta ahora, el turismo se vio muy poco afectado por los atentados del 7 de octubre de 2004 en el Sinaí contra establecimientos frecuentados por israelíes, que causaron al menos 34 muertos. El presidente egipcio dispone de una residencia donde pasa buena parte del año y recibe a sus invitados de honor. Es su Camp David. En 2004 más de ocho millones de extranjeros pasaron sus vacaciones en Egipto, y gastaron unos U$S 7.000 millones, según datos oficiales. (AFP-NA)

No habría argentinos

El embajador argentino en Egipto, Osvaldo Pascual, afirmó que no hay víctimas argentinas entre las personas que murieron en los atentados contra Egipto. "Desde el Ministerio del Interior me han asegurado que no hay víctimas argentinas", explicó. (Télam-SNI)
TESTIMONIOS DEL HORROR

IMAGENES DEL ESPANTO.- "Nunca había visto a tanta gente destrozada ni heridas tan espantosas en mi vida; no sabía a quién atender primero", asegura una enfermera del hospital de Sharm el Sheikh. "No sabíamos para dónde mirar ni a quién atender primero, si a los amputados o a los quemados que traían las ambulancias", dice Rabab, una joven enfermera de 19 años.

EL PEOR DIA.- "Algunos estaban al 100% quemados. No estaban muertos, pero rugían de dolor. Ha sido el día del horror, el día más doloroso de mi vida", cuenta Mahmud Abu Arab, jefe asistente en la unidad de cuidados intensivos del hospital Al Tor.

PARA OLVIDAR.- Serena en su cama, con la pantorrilla izquierda y el pie derecho vendados, Veronica Lavacca, una italiana de 12 años, no quiere pensar en el incidente. Después de haber pasado una semana en el balneario con sus padres y su hermano, dormía profundamente cuando la explosión rompió los cristales de su cuarto.

PEDIDO DESESPERADO.- "¡Basta!, ¡parad vuestros asesinatos!", dice en alusión a los autores del ataque. El rostro hinchado, salpicado con manchas de sangre, Walid Khaled Rafie, cuenta que se encontraba con un compatriota del otro lado de la avenida frente al hotel cuando un coche bomba explotó. "La fuerza de la explosión nos tiró al suelo. Cuando pude levantarme, el suelo estaba tapizado de restos y de trozos de cuerpos destrozados. Fue una imagen horrible", cuenta.

LLAMADO TRANQUILIZADOR.- El egipcio Wael Hamza, en cama, es el único despierto. Los otros heridos duermen bajo el efecto de los sedantes. Su antebrazo está vendado, su espalda dolorida y ensangrentada por pedazos del coche bomba que explotó cuando se disponía a abandonar el mercado de la ciudad, después de comprar un regalo para su mujer por su aniversario de matrimonio que iban a celebrar anoche. "Estoy bien, no te preocupes", le dice a su esposa, a la que ha podido contactar por el teléfono móvil de un colega.

DOS VECES LA MISMA TRAGEDIA.- "Nunca pensé que viviría la misma pesadilla y el mismo horror dos veces en tan poco tiempo", dijo con el rostro despavorido Joanna, una londinense de 25 años que, tras estar cerca de una de las explosiones en Londres, había decidido pasar unas vacaciones en Egipto. (AFP-NA)

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