Uruguay trata de llevar calma a los ahorristas

El gobierno está decidido a defender a toda costa el buen nombre de su plaza financiera, dijeron los observadores.

20 Julio 2002
Montevideo.- Los ahorristas temen que la economía uruguaya, debilitada por más de tres años de recesión y muy golpeada por la crisis de Argentina, colapse igual que la de su vecino y que el gobierno congele los depósitos para frenar la fuga de capitales. Sin embargo, el gobierno está decidido a defender a toda costa el buen nombre de su plaza financiera, dijeron observadores.
Incluso dejaría que algunos bancos caigan bajo los continuos retiros de fondos que afligen al sector antes de empeñar la confiabilidad del sistema congelando depósitos, como hizo Argentina. El presidente del Banco Central (BCU), César Rodríguez Batlle, aseguró que ya pasó el peor momento de la corrida bancaria en Uruguay y aseguró que los depósitos bancarios registran cierta estabilidad. Asimismo, desmintió que el BCU prevea adoptar cualquier tipo de restricción al retiro de depósitos. De enero a mayo de 2002, el sistema bancario uruguayo sufrió una sangría de depósitos de U$S3.931 millones, como consecuencia del contagio de la crisis argentina. La caída total en lo que va del año alcanzó los U$S2.000 millones, contra U$S3.100 millones de 2001.

Aumento de tarifas
El riesgo país uruguayo se ubicó ayer en 1647 -nuevo récord- y se anunciaron subas de hasta el 13% en los servicios públicos de telefonía, agua potable y energía eléctrica, con retroactividad al 1 de julio pasado. Además, se estudia un aumento en el precio de los combustibles.

Alarma en la población
Según el gobierno, los ajustes responden a la necesidad de aumentar la recaudación de la administración central y de amortiguar el impacto que produce la disparada de la cotización del dólar. Un aumento de los combustibles modificará los precios de muchos artículos y servicios, lo que ha provocado alarma en la población. (Reuter/AFP)

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