Las internas al frente

Parece asumido que no debe esperarse del proceso de transición la solución de ciertos problemas, como el del corralito.

19 Julio 2002
El escaso interés de los ahorristas por los bonos ha dejado al gobierno nuevamente sin alternativas ante el bloqueo bancario, pero en esta ocasión el fracaso aparece atenuado en el interés público por la sostenida presencia de la interna justicialista que, antes que aclararse, aporta mayores causas de incertidumbre. Especialmente después de conocerse en el entorno menemista que el ex presidente y el gobernador de Salta, Juan Carlos Romero -quien ha lanzado ya su precandidatura- están analizando desde la renuncia de Carlos Reutemann la posibilidad de una fórmula común. Esa variante estaría condicionando la precandidatura de José de la Sota, quien contaba en sus cálculos con el apoyo del Frente Federal, que respalda a Romero, y por cuya causa debe recomponer sus alianzas para no aparecer predominantemente atado al padrinazgo duhaldista. Esta alternativa ha motivado que la esperada compañía del gobernador de Santa Fe también permanezca ahora a la espera. Por su parte, Carlos Menem sigue creciendo en las expectativas de la bolsa política, donde los adversarios del justicialismo lo señalan como el rival más preocupante por la forma con que tratan de descalificarlo.

Pese a todo
El fracaso del gobierno con su plan de bonos no ha sido obstáculo para que el Banco Central haya conseguido sacar airosa su estrategia cambiaria frente al dólar. En rigor de verdad, aquella decepción estaba descontada desde hace tiempo, por lo que el factor con mayor significado en el comportamiento de la city ha sido la creciente certeza de que el Fondo Monetario ha entrado en la recta final que lleva al acuerdo contingente. También parece asumido que no debe esperarse del proceso de transición la solución de ciertos problemas, como el del corralito, que deberán ser resueltos por el gobierno que surja de las urnas, cuestión de la que parecen también convencidos ahora en el organismo internacional.

Sin chance
El fracaso de la conciliación judicial entre ahorristas argentinos en Madrid y el Banco Santander Central Hispano, con mayoría accionaria en el Banco Río, para que la entidad española se haga cargo de sus depósitos bloqueados en nuestro país, no sólo era previsible, sino que deja muchas dudas sobre la suerte final que esa demanda pueda tener aquí. Una hipotética acción posterior de la justicia peninsular favorable a los atrapados en el corralito dificilmente lograría andamiento, en la medida que el banco local no es jurídicamente extranjero, sino que se rige por la legislación argentina y debe responder, en consecuencia, a sus disposiciones. De poco sirve el argumento esgrimido sobre la publicidad que en su momento hizo el BSCH al aparecer en los avisos como garante de las operaciones del Banco Río y que fue posteriormente eliminada por la matriz hispana para no complicarse como accionista mayoritaria.

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