Pese a ese diagnóstico, los responsables de las direcciones de Rentas del NOA tratan de desmitificar aquella alta presión tributaria que se ejerce sobre la economía regional. Todos coinciden en que los gobiernos provinciales facilitan las actividades económicas y la atracción de nuevos capitales mediante la aplicación de regímenes de promoción (industrial, comercial, para PyME, etc.). "No se generaron nuevos impuestos ni se aumentaron las alícuotas que indiquen que creció la presión fiscal", considera el titular de Rentas de Tucumán, Pablo Clavarino. Recuerda que, un estudio académico, sostiene que Tucumán está en el puesto 16 de presión fiscal provincial, tomando en cuenta Ingresos Brutos versus el Producto Bruto Interno (PBI). Sin embargo dejó en claro que la posible percepción que tienen algunos sectores de la economía sobre esa situación puede obedecer a que "el Estado dejó de ser permisivo al cambiar su conducta frente aquellos contribuyentes históricamente morosos o evasores".
Clavarino afirma que lo primero que debe hacer cualquier Estado para facilitar la llegada de capitales es ser serio, generando seguridad jurídica. "Los verdaderos inversores buscan reglas de juego claras para volcar sus capitales", manifiesta.
El funcionario sostiene que, actualmente, en Tucumán sigue vigente un régimen de promoción industrial que exime, por varios años, del pago de algunos tributos para aquellos inversores que quieran radicarse o que quieran ampliar su capacidad productiva.
La mayoría de los empresarios de la región considera como una elevada carga la política tributaria provincial. "Diría que las administraciones tributarias están más afianzadas en sus tareas de fiscalización, con un mejor control de la economía con el fin de llevar aquella economía en negro a algo formal", opina Sebastián Saravia Tamayo, titular de Rentas de Salta.
El funcionario cree -como todos sus pares de la región- que, pese al crecimiento económico, no se pueden bajar las alícuotas de impuestos como Ingresos Brutos (representa más del 70% de las recaudaciones provinciales) hasta tanto el nivel de ingresos sea el necesario para sostener a un Estado determinado. "Es necesaria una intervención indirecta del Gobierno en la economía, con el fin de generar regímenes de promoción para el turismo, la ganadería o la minería", puntualiza Saravia.
Su par de Jujuy, Guillermo Sapag, afirma que, en la región, existen incentivos fiscales atractivos para la radicación de nuevas inversiones. "En Jujuy, por ejemplo, la industria está exenta del pago de Ingresos Brutos y se está reglamentando una nueva ley de turismo con diferimientos y créditos fiscales", señala. "Muchos hablan de que Jujuy tiene una alta presión fiscal, pero otras provincias de la región tienen registros más altos que los nuevos en materia tributaria", indica. "Nadie modificó alícuotas para que éstas suban, sino que se está alentando a distintas actividades económicas", completa.Santiago del Estero, es uno de los distritos más castigados por las mediciones de distintas consultoras privadas. El director de Rentas, César Ledesma, señaló que el gobernador Gerardo Zamora ya le dio instrucciones para modificar esa imagen. "Junto con distintas instituciones de la provincia para la elaboración de un nuevo Código Tributario y con una Ley de Promoción Industrial tratamos de eliminar las inequidades en las alícuotas que tenemos respecto de otras provincias vecinas", dice. Ledesma aclara que todo estudio parte de la base de que cualquier modificación de la política tributaria santiagueña no implique una baja en los niveles de recaudación.
Desde Catamarca, la directora de Fiscalización de la Administración de Rentas, Ana Ortega, afirma que la gestión provincial apunta, como otros distritos, a fomentar el crecimiento de la actividad económica a través de regímenes de promoción, tanto para el sector industrial como para las PyME (tienen alícuota cero). Pero su objetivo fiscal se asienta, particularmente, en los contribuyentes de extraña jurisdicción, ya que se trata de una provincia netamente consumidora que compra casi todo en otras provincias.
Se desalienta la inversión privada
La sobrecarga fiscal siempre es tema de reclamos en nuestra provincia. Los hombres de negocio aseguran que la presión tributaria desalienta al sector privado tucumano a invertir, y aseguran que no brindan condiciones para atraer nuevos capitales.
"En Tucumán, tenemos una presión impositiva provincial que está entre las más altas del país. Que tengamos dicha presión, no es algo que ayude a atraer inversiones a la provincia", sostiene el empresario Eduardo Kohn. Remarca que si a esto se le agregan los servicios que debería retribuir el Estado a cambio de los impuestos, se observa que la presión fiscal real es mayor. sólo tenemos un gran faltante de infraestructura, sino que, además, debemos pagar por la educación, por la seguridad y por la salud, servicios estos que debería proveer el Estado provincial en forma eficiente y no lo hace", subraya Kohn.
El empresario dice que, al contrario, el dinero que recauda el Fisco va a una burocracia ineficiente."Por ejemplo, de cada peso que se gasta en educación, llega a las escuelas menos de la mitad, mientras que el el resto se pierde en los vericuetos de la burocracia", destaca. Kohn considera que, más que preocuparse por aumentar los impuestos, el Estado tucumano debería fijarse en cómo asignar sus recursos en forma más eficiente.
Es difícil subsistir para el que alquila
Ser propietario de un local comercial o alquilar dicho establecimiento puede ser la diferencia entre tener un negocio rentable o uno que no podrá resistir la carga de sus costos, especialmente los impositivos.
El comerciante tucumano Roberto Hurtado plantea un ejemplo hipotético de un negocio comercial ubicado en pleno centro de Tucumán, con un propietario con cuatro empleados, inscripto en IVA, que cumplen con todos los gastos, impuestos, tasas y servicios.
Hurtado asegura que es muy difícil lograr rentabilidad con los costos actuales, alquileres, sueldos, leyes sociales, y los impuestos. "Un negocio de este tipo trabaja exclusivamente para pagar el alquiler al dueño del local", destaca el empresario.
Admite que distinta es la situación si el comerciante es dueño del local y si lo atiende personalmente, en cuyo caso es probable que pueda subsistir.
Hurtado opina que la carga impositiva es excesiva, pues cuando se estableció el IVA, la idea era dejar sin efecto los impuestos a los Ingresos Brutos y Tacis, que rigen en la Provincia y en la Municipalidad, respectivamente. "Pero además, se crearon otros impuestos, como el que graba las operaciones bancarias, o el impuesto a los sellos que graba las operaciones financiadas", apuntó Hurtado.







