08 Julio 2005 Seguir en 
Pese a las inclemencias climáticas, la zafra azucarera comienza a tomar ritmo. Aun cuando las lluvias obstaculizan permanentemente la cosecha de la caña, en las últimas jornadas los ingenios mejoraron sus niveles de actividad, con moliendas diarias de alrededor de 80.000 toneladas de materia prima, volumen que se acerca al ideal de procesamiento, de más de 90.000 toneladas.
Los 15 ingenios de la provincia trabajan de manera satisfactoria, con rindes superiores al 10% en todos los casos, salvo cuando llueve, momento en que se ven obligados a disminuir el ritmo de actividad porque se restringe el ingreso de caña. En los últimos días, especialmente, se produjo una baja en los niveles de molienda en las fábricas azucareras del sur tucumano, donde más afectaron las pasadas precipitaciones. Hasta la fecha, la producción de azúcar ronda las 140.000 toneladas, volumen bajo si se tienen en cuenta las expectativas con que comenzó la campaña. Debido a las demoras que ocasiona el clima, se cree que el proceso productivo se extendería hacia los últimos meses del año.
La posibilidad de que en las próximas horas se registren heladas intensas preocupa a los azucareros, porque las bajas temperaturas durante tiempo prolongado podrían dañar las cañas.
Los 15 ingenios de la provincia trabajan de manera satisfactoria, con rindes superiores al 10% en todos los casos, salvo cuando llueve, momento en que se ven obligados a disminuir el ritmo de actividad porque se restringe el ingreso de caña. En los últimos días, especialmente, se produjo una baja en los niveles de molienda en las fábricas azucareras del sur tucumano, donde más afectaron las pasadas precipitaciones. Hasta la fecha, la producción de azúcar ronda las 140.000 toneladas, volumen bajo si se tienen en cuenta las expectativas con que comenzó la campaña. Debido a las demoras que ocasiona el clima, se cree que el proceso productivo se extendería hacia los últimos meses del año.
La posibilidad de que en las próximas horas se registren heladas intensas preocupa a los azucareros, porque las bajas temperaturas durante tiempo prolongado podrían dañar las cañas.







