17 Julio 2002 Seguir en 
El presidente paraguayo, Luis González Macchi, levantó hoy el estado de excepción (similar al estado de sitio) que había decretado el lunes a raíz de violentas protestas contra su gobierno, que dejaron dos muertos, decenas de heridos y centenares de detenidos.
Los disturbios, que fueron promovidos por partidarios del ex general Lino Oviedo que reclamaban su renuncia, dejaron dos muertos y más de 50 heridos.
Originalmente, la medida fue dictada por cinco días y debía ser evaluada por el congreso el miércoles, pero fue anticipadamente suspendida por el presidente debido a que la policía logró controlar la situación el martes.
En un mensaje a la nación, González Macchi dijo que lamenta y deplora el intento de desestabilización diseñado por el ex general Lino Oviedo, actualmente en el Brasil.
También quedaron sin efecto las órdenes de detención firmadas por el jefe de Estado en la noche del martes contra decenas de líderes de las movilizaciones.
Según el canciller José Antonio Moreno, "recuperarán inmediatamente su libertad quienes están detenidos por perturbar la paz pública".
Antecedentes
El actual mandatario paraguayo llegó al poder en marzo de 1999 desde la jefatura del congreso, tras el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña y la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas.
Franco fue electo vicepresidente en 2001 con apoyo de Oviedo, y desde entonces proclama públicamente que González Macchi debería abandonar la presidencia por incapacidad para gobernar el país.
Brasilia no expulsaría a Oviedo
Brasilia. - El ex general paraguayo Lino Oviedo no será amenazado con la expulsión cuando se presente hoy ante las autoridades de Brasil para responder sobre su presunta participación en un plan para desestabilizar al gobierno paraguayo, dijeron fuentes de la presidencia brasileña.
Oviedo recibirá "cómo máximo un tirón de orejas", pero ninguna amenaza explícita de expulsión, como solicita el gobierno paraguayo, dijeron estas fuentes, que fueron citadas por la agencia ANSA y pidieron no ser identificadas.
Oviedo deberá presentarse hoy ante el Ministerio de Justicia de Brasil para "explicar su posible participación en la incitación a las manifestaciones" registradas el lunes en Paraguay y reprimidas por la policía y el ejército con el resultado de dos muertos, más de 50 heridos y 150 detenidos Estas mismas fuentes revelaron que el presidente paraguayo, Luis González Macchi, llamó anoche por teléfono a su par de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, y le pidió un mayor control sobre el ex general Lino Oviedo, a quien acusa de incitar los disturbios del lunes y de impulsar una campaña para derrocarlo.
González Macchi le dijo a Cardoso que se siente con "las manos atadas" frente a Oviedo, que no puede ser extraditado a Paraguay, ya que la justicia brasileña rechazó un pedido en diciembre pasado, agregaron estos funcionarios.
Oviedo enfrenta en Paraguay una condena a diez años de cárcel por un intento de golpe de Estado en 1996 y una causa abierta por su supuesta participación en el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña, en 1999 y de jóvenes opositores.(Télam-SNI- Reuters)
Los disturbios, que fueron promovidos por partidarios del ex general Lino Oviedo que reclamaban su renuncia, dejaron dos muertos y más de 50 heridos.
Originalmente, la medida fue dictada por cinco días y debía ser evaluada por el congreso el miércoles, pero fue anticipadamente suspendida por el presidente debido a que la policía logró controlar la situación el martes.
En un mensaje a la nación, González Macchi dijo que lamenta y deplora el intento de desestabilización diseñado por el ex general Lino Oviedo, actualmente en el Brasil.
También quedaron sin efecto las órdenes de detención firmadas por el jefe de Estado en la noche del martes contra decenas de líderes de las movilizaciones.
Según el canciller José Antonio Moreno, "recuperarán inmediatamente su libertad quienes están detenidos por perturbar la paz pública".
Antecedentes
El actual mandatario paraguayo llegó al poder en marzo de 1999 desde la jefatura del congreso, tras el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña y la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas.
Franco fue electo vicepresidente en 2001 con apoyo de Oviedo, y desde entonces proclama públicamente que González Macchi debería abandonar la presidencia por incapacidad para gobernar el país.
Brasilia no expulsaría a Oviedo
Brasilia. - El ex general paraguayo Lino Oviedo no será amenazado con la expulsión cuando se presente hoy ante las autoridades de Brasil para responder sobre su presunta participación en un plan para desestabilizar al gobierno paraguayo, dijeron fuentes de la presidencia brasileña.
Oviedo recibirá "cómo máximo un tirón de orejas", pero ninguna amenaza explícita de expulsión, como solicita el gobierno paraguayo, dijeron estas fuentes, que fueron citadas por la agencia ANSA y pidieron no ser identificadas.
Oviedo deberá presentarse hoy ante el Ministerio de Justicia de Brasil para "explicar su posible participación en la incitación a las manifestaciones" registradas el lunes en Paraguay y reprimidas por la policía y el ejército con el resultado de dos muertos, más de 50 heridos y 150 detenidos Estas mismas fuentes revelaron que el presidente paraguayo, Luis González Macchi, llamó anoche por teléfono a su par de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, y le pidió un mayor control sobre el ex general Lino Oviedo, a quien acusa de incitar los disturbios del lunes y de impulsar una campaña para derrocarlo.
González Macchi le dijo a Cardoso que se siente con "las manos atadas" frente a Oviedo, que no puede ser extraditado a Paraguay, ya que la justicia brasileña rechazó un pedido en diciembre pasado, agregaron estos funcionarios.
Oviedo enfrenta en Paraguay una condena a diez años de cárcel por un intento de golpe de Estado en 1996 y una causa abierta por su supuesta participación en el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña, en 1999 y de jóvenes opositores.(Télam-SNI- Reuters)







