17 Julio 2002 Seguir en 
ASUNCION.- Enfrentamientos esporádicos entre opositores al presidente Luis González Macchi y fuerzas policiales y militares continuaron ayer en varios puntos del interior de Paraguay, tras los cruentos incidentes del lunes, que dejaron dos muertos, decenas de heridos y centenares de detenidos. Según la policía, la situación está bajo control, un día después de violentos enfrentamientos con campesinos y opositores del gobierno que exigían la renuncia del presidente.
En virtud del estado de excepción que rige desde el lunes, se ordenó la captura de medio centenar de opositores, la mayoría de ellos ya detenidos en Asunción. El gobierno responsabilizó al ex general Lino Oviedo y al vicepresidente Julio César Franco, líder del opositor Partido Liberal y rival político de González Macchi, por los graves incidentes. Carlos Galeano Perrone, jefe del partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace), liderado por Oviedo desde su exilio, figura en la lista de órdenes de captura. Franco, quien apoyó públicamente a los manifestantes, visitó ayer a treinta detenidos en Asunción.
Franco fue electo en 2000 con el apoyo de Oviedo, en comicios convocados para escoger al sucesor de Luis María Argaña, asesinado en 1999, en un atentado atribuido al ex general. González Macchi llegó al poder inmediatamente después de la crisis provocada por el asesinato de Argaña, que también forzó la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas.
Más de cien manifestantes siguen arrestados en Ciudad del Este, en la frontera con Foz de Iguazú (Brasil), donde se registraron los más duros choques el lunes. Allí hubo dos muertos y al menos un centenar de heridos, siete de ellos con impactos de armas de fuego.
Refugiados en Argentina
Durante la mañana, manifestantes que bloqueaban un puente internacional que une Posadas (Argentina) con Encarnación del Paraguay, 350 kilómetros al sur de Asunción, se enfrentaron con policías y militares. Más de 50 paraguayos, entre ellos mujeres y niños, se internaron en territorio argentino al ser desalojados por las fuerzas de seguridad y obtuvieron residencia temporal. La Cancillería paraguaya garantizó los derechos civiles de estos ciudadanos para cuando regresen a su país. El lunes, miles de manifestantes exigieron la renuncia de González Macchi, durante marchas simultáneas realizadas en varias ciudades. Los opositores denuncian ineptitud del presidente y califican de corruptos a miembros de su gabinete. (TELAM/AFP/Reuter)
En virtud del estado de excepción que rige desde el lunes, se ordenó la captura de medio centenar de opositores, la mayoría de ellos ya detenidos en Asunción. El gobierno responsabilizó al ex general Lino Oviedo y al vicepresidente Julio César Franco, líder del opositor Partido Liberal y rival político de González Macchi, por los graves incidentes. Carlos Galeano Perrone, jefe del partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace), liderado por Oviedo desde su exilio, figura en la lista de órdenes de captura. Franco, quien apoyó públicamente a los manifestantes, visitó ayer a treinta detenidos en Asunción.
Franco fue electo en 2000 con el apoyo de Oviedo, en comicios convocados para escoger al sucesor de Luis María Argaña, asesinado en 1999, en un atentado atribuido al ex general. González Macchi llegó al poder inmediatamente después de la crisis provocada por el asesinato de Argaña, que también forzó la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas.
Más de cien manifestantes siguen arrestados en Ciudad del Este, en la frontera con Foz de Iguazú (Brasil), donde se registraron los más duros choques el lunes. Allí hubo dos muertos y al menos un centenar de heridos, siete de ellos con impactos de armas de fuego.
Refugiados en Argentina
Durante la mañana, manifestantes que bloqueaban un puente internacional que une Posadas (Argentina) con Encarnación del Paraguay, 350 kilómetros al sur de Asunción, se enfrentaron con policías y militares. Más de 50 paraguayos, entre ellos mujeres y niños, se internaron en territorio argentino al ser desalojados por las fuerzas de seguridad y obtuvieron residencia temporal. La Cancillería paraguaya garantizó los derechos civiles de estos ciudadanos para cuando regresen a su país. El lunes, miles de manifestantes exigieron la renuncia de González Macchi, durante marchas simultáneas realizadas en varias ciudades. Los opositores denuncian ineptitud del presidente y califican de corruptos a miembros de su gabinete. (TELAM/AFP/Reuter)







