Rabat defiende su decisión de ocupar el islote de Perejil

Marruecos declaró que la medida fue dispuesta en ejercicio de su soberanía sobre el islote y reiteró ayer que no tiene intención de retirar el puesto de observación.

16 Julio 2002
MADRID.- España rechazó las explicaciones dadas oficialmente ayer por Marruecos por la instalación de soldados en el islote de Perejil (Leila para los marroquíes), e instó a Rabat a volver al "statu quo" anterior a la ocupación militar. El jueves pasado, una docena de gendarmes marroquíes llegó al islote con el objetivo de establecer un puesto de vigilancia sobre actividades ilícitas como emigraciones, contrabando y terrorismo. Marruecos declaró que la medida fue dispuesta en ejercicio de su soberanía sobre el islote y reiteró ayer que no tiene intención de retirar el puesto de observación.
Según Madrid, la respuesta marroquí no aporta argumentos convincentes, ni elementos nuevos en apoyo de las pretensiones de soberanía. El despliegue militar marroquí en ese islote, situado a 200 metros de tierra firme y a sólo unos kilómetros del enclave español de Ceuta, provocó una grave crisis diplomática con España, que considera la militarización del islote como una ruptura del statu quo existente desde 1991, cuando ambos países firmaron un Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación. Según España, el islote le fue cedido en 1668 por Portugal. En cambio, Rabat sostiene que le pertenece desde 1956, cuando finalizó el protectorado español en Marruecos.
En el entredicho intervino ayer, por primera vez, la Alianza Atlántica (OTAN), con críticas a la posición asumida por Marruecos. Un vocero de la organización militar calificó de inamistosa la acción marroquí. En respuesta a esta intervención, el canciller de Marruecos Mohammed Benaissa declaró que cualquier intromisión foránea puede afectar el diálogo necesario entre las dos partes en conflicto. (AFP)

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