16 Julio 2002 Seguir en 
PARIS.- Luego de dos semanas de amagues, el euro alcanzó y superó ayer al dólar en el mercado cambiario, aprovechando un nuevo acceso de desconfianza de los inversores con respecto al billete verde y a la economía estadounidense. Las Bolsas mundiales crujieron en una jornada negra, con fuertes bajas, luego de que la moneda del bloque europeo superó el umbral psicológico -cerró a 1, 007 dólar- empujada por la tensión de los operadores ante la difusión de los resultados de las grandes corporaciones estadounidenses. Sobre el final, cuando las pérdidas eran cuantiosas, la Bolsa estadounidense reaccionó y concluyó con resultados mixtos. El Dow Jones se replegó un 0,52%, mientras que el medidor de empresas de tecnología Nasdaq se incrementó un 0,63%. Según expertos, la crisis de confianza generada por los escándalos contables de varias empresas y el desplome del dólar en los últimos meses fueron los principales factores de las pérdidas del inicio de la jornada.
Bush no convence
Ayer, el presidente norteamericano George W. Bush intentó en vano, una vez más, tranquilizar a los inversores, en momentos en que se desplomaban los mercados mundiales. Los inversores hicieron oídos sordos a este segundo intento en una semana de Bush de llevar calma. El mandatario minimizó la crisis actual, provocada por la multiplicación de los escándalos financieros luego de que estalló el caso Enron, y caracterizó los problemas actuales como una resaca producida por los excesos económicos. El presidente también llamó a los directores de empresa estadounidenses a hacer gala de responsabilidad, un mensaje demasiado blando para los inversores, según observadores. Con gran expectativa se espera la intervención, hoy, del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, quien hablará sobre el estado económico del país.
El arrastre
La nueva caída de los mercados norteamericanos arrastró como siempre a las Bolsas europeas y latinoamericanas hacia abajo. La Bolsa de Comercio de Santiago disminuyó en 2,03% el Indice de Precios Selectivos de Acciones (IPSA), mientras el peso chileno experimentó una caída frente al dólar, que al cierre se cotizó en 698 pesos. El precio de la divisa estadounidense se incrementó 4,30 pesos, en comparación con el valor del viernes que fue de 693,70 pesos. Operadores explicaron que la fuerte caída del real brasileño volvió a arrastrar a la baja al peso.
La presión preelectoral
En Brasil, la Bolsa cayó 3,04% y el dólar y el riesgo país cerraron en alza. El dólar cerró a 2,858 reales para la compra y 2,855 para la venta por cada unidad, con un alza del 1,7% respecto del viernes último.
Los mercados brasileños están inmersos en una fuerte volatilidad también debido al proceso de las elecciones presidenciales de octubre. Según las últimas encuestas de intención de voto, el izquierdista "Lula" da Silva se consolida como el favorito, mientras que el candidato oficialista -y de los mercados- José Serra podría ocupar el tercero o cuarto lugar en las elecciones. (TELAM)
ANALISIS
Bueno para exportar
Por Pascal Reynard
WASHINGTON.- Aunque refleja la desconfianza de los inversores extranjeros en la primera economía mundial, el retroceso del billete verde es bien recibido por los industriales estadounidenses. Muchos ven en este hecho una buena manera de aumentar sus exportaciones ya que se vuelven más baratas.
Al estimular las ventas al extranjero, la depreciación del billete verde ayudará a reducir el enorme déficit comercial estadounidense y a dinamizar la recuperación económica que se mantiene aún incierta, subrayan analistas. No obstante, juega a favor de un alza de la inflación, ya que los productos importados se vuelven más caros. Este riesgo está sin embargo limitado por el hecho de que la inflación se mantiene actualmente bajo control en EE.UU., con un alza de los precios de consumo, limitado a 1,2% en los últimos 12 meses.
Un peligro más importante es que el retroceso del dólar es perjudicial para los mercados bursátiles estadounidenses, ya en fuerte baja en las últimas semanas debido a la multiplicación de los escándalos financieros. Los inversores extranjeros que tienen títulos emitidos en dólares pierden dinero y tienen tendencia a vender, dijeron expertos. (AFP)
Bush no convence
Ayer, el presidente norteamericano George W. Bush intentó en vano, una vez más, tranquilizar a los inversores, en momentos en que se desplomaban los mercados mundiales. Los inversores hicieron oídos sordos a este segundo intento en una semana de Bush de llevar calma. El mandatario minimizó la crisis actual, provocada por la multiplicación de los escándalos financieros luego de que estalló el caso Enron, y caracterizó los problemas actuales como una resaca producida por los excesos económicos. El presidente también llamó a los directores de empresa estadounidenses a hacer gala de responsabilidad, un mensaje demasiado blando para los inversores, según observadores. Con gran expectativa se espera la intervención, hoy, del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, quien hablará sobre el estado económico del país.
El arrastre
La nueva caída de los mercados norteamericanos arrastró como siempre a las Bolsas europeas y latinoamericanas hacia abajo. La Bolsa de Comercio de Santiago disminuyó en 2,03% el Indice de Precios Selectivos de Acciones (IPSA), mientras el peso chileno experimentó una caída frente al dólar, que al cierre se cotizó en 698 pesos. El precio de la divisa estadounidense se incrementó 4,30 pesos, en comparación con el valor del viernes que fue de 693,70 pesos. Operadores explicaron que la fuerte caída del real brasileño volvió a arrastrar a la baja al peso.
La presión preelectoral
En Brasil, la Bolsa cayó 3,04% y el dólar y el riesgo país cerraron en alza. El dólar cerró a 2,858 reales para la compra y 2,855 para la venta por cada unidad, con un alza del 1,7% respecto del viernes último.
Los mercados brasileños están inmersos en una fuerte volatilidad también debido al proceso de las elecciones presidenciales de octubre. Según las últimas encuestas de intención de voto, el izquierdista "Lula" da Silva se consolida como el favorito, mientras que el candidato oficialista -y de los mercados- José Serra podría ocupar el tercero o cuarto lugar en las elecciones. (TELAM)
ANALISIS
Bueno para exportar
Por Pascal Reynard
WASHINGTON.- Aunque refleja la desconfianza de los inversores extranjeros en la primera economía mundial, el retroceso del billete verde es bien recibido por los industriales estadounidenses. Muchos ven en este hecho una buena manera de aumentar sus exportaciones ya que se vuelven más baratas.
Al estimular las ventas al extranjero, la depreciación del billete verde ayudará a reducir el enorme déficit comercial estadounidense y a dinamizar la recuperación económica que se mantiene aún incierta, subrayan analistas. No obstante, juega a favor de un alza de la inflación, ya que los productos importados se vuelven más caros. Este riesgo está sin embargo limitado por el hecho de que la inflación se mantiene actualmente bajo control en EE.UU., con un alza de los precios de consumo, limitado a 1,2% en los últimos 12 meses.
Un peligro más importante es que el retroceso del dólar es perjudicial para los mercados bursátiles estadounidenses, ya en fuerte baja en las últimas semanas debido a la multiplicación de los escándalos financieros. Los inversores extranjeros que tienen títulos emitidos en dólares pierden dinero y tienen tendencia a vender, dijeron expertos. (AFP)







