16 Julio 2002 Seguir en 
Cuando un particular encarga una construcción de cualquier índole, dicho trabajo no se entiende concluido hasta que no se cumplimenta la etapa denominada "terminación", en cada uno de sus aspectos. Es en ella donde, por ejemplo, se corrige cualquier imperfección de la albañilería o de la carpintería.
Lamentablemente, no siempre ocurre así en los trabajos públicos, que generalmente se consideran "terminados" cuando se ha ejecutado la parte gruesa del encargo. Un buen ejemplo exhibe el ensanche de la esquina 24 de Septiembre y 25 de Mayo. Allí, vereda y calzada están libres, y se han retirado ya todos los elementos de los operarios, lo que parecería indicar que no volverán.
Pero sucede que falta la "terminación". Nos referimos a los dos sectores del cordón que actualmente muestran una zanja, o a la cantidad de tierra y escombros amontonados sobre el extremo oeste de la vereda ancha.
Falta también colocar algún tipo de borde en los canteros de los árboles, para que las baldosas no se desprendan rápidamente. Son trabajos pequeños, pero ejecutarlos implicará que la obra se encuentre, realmente, "terminada".
Lamentablemente, no siempre ocurre así en los trabajos públicos, que generalmente se consideran "terminados" cuando se ha ejecutado la parte gruesa del encargo. Un buen ejemplo exhibe el ensanche de la esquina 24 de Septiembre y 25 de Mayo. Allí, vereda y calzada están libres, y se han retirado ya todos los elementos de los operarios, lo que parecería indicar que no volverán.
Pero sucede que falta la "terminación". Nos referimos a los dos sectores del cordón que actualmente muestran una zanja, o a la cantidad de tierra y escombros amontonados sobre el extremo oeste de la vereda ancha.
Falta también colocar algún tipo de borde en los canteros de los árboles, para que las baldosas no se desprendan rápidamente. Son trabajos pequeños, pero ejecutarlos implicará que la obra se encuentre, realmente, "terminada".







