19 Junio 2005 Seguir en 
Por Marcelo Elizondo
Director ejecutivo Fundacion Exportar
La Argentina es un país con grandes condiciones para una inserción comercial externa creciente, como la que está teniendo lugar.
Si bien existen algunas condiciones que no son las más favorables, como la distancia de los grandes mercados, que implica ciertas dificultades logísticas, o una historia que es reciente (apenas algunos años, a diferencia de otros países como Chile o México, que comenzaron bastante antes) en materia de negociaciones comerciales externas exitosas que permiten eliminar o reducir trabas (arancelarias o no arancelarias) al comercio, nuestras empresas tiene hoy importantes condiciones positivas.
Esto explica que el año pasado las ventas externas en el país hayan rondado los U$S 35.000 millones.
Así, existen causas varias que explican el crecimiento sostenido de dos dígitos porcentuales de lasa exportaciones, año a año. Van desde un tipo de cambio competitivo, que está además apoyado en condiciones estructurales (especialmente fiscales) que permiten augurar estabilidad en la materia, continuando con la recuperación del crédito y la inversión en sectores transables, y pasando por las favorables condiciones que la naturaleza nos ha provisto, o la capacitación y formación de nuestros recursos humanos.
Servicios
Un aspecto central para sostener el empuje de las exportaciones es la provisión a las empresas -que al Fundación ExportAr tiene a su cargo, y que es un requisito de éxito para las PyME en este terreno- de servicios para los exportadores. Estos se basan en la inteligencia de mercados (cuáles son las condiciones de acceso a esos mercados; quiénes son los importadores o clientes y cómo deben llevarse adelante los pasos para tener éxito, tarea que se presta a través de la confección de estudios de mercados; análisis de factibilidad y planes estratégicos para empresas ,y sectores especialmente dedicados a andar un camino inteligente).
Promoción
Además, hay acciones promocionales para el desembarco en esos mercados; contacto directo con importadores, clientes o compradores de nuestros productos, que se gesta por medio de diversas tareas de promoción comercial que supera los 150 eventos en todo el mundo. Se va desde diseñadores de moda en Berlín, pasando por empresas de la industria del libro en Barcelona o en Frankfurt, donde también se ha organizado la presencia de empresas de autopartes, siguiendo por empresas dedicadas a muebles de madera en Valencia, hasta alimenticias en París. Se incluye, además empresas de productos médicos en Dusseldorf o laboratorios en Bruselas, y en otros mercados como en Sudáfrica en indumentaria femenina o escaleras de aluminio, o en China en alimentos y bebidas, en Hong Kong en cueros y moda o en Japón con alimentos diferenciados y calificados. Así, condiciones estructurales se suman a acciones puntuales para crear un marco que permita llevar al mundo el resultado del trabajo de los argentinos. (Exclusivo para LA GACETA)
Las PyME que exportan demandan financiación
El desempeño de las exportaciones realizadas por las PyME viene registrando luego de la crisis del año 2002 un positivo crecimiento. En 2004 superaron los U$S 14.000 millones (alrededor del 41% del total exportado).
"Si bien se mantiene la concentración en pocas grandes firmas, lo relevante es que los ?Pymexs? se especializan en exportaciones de manufacturas y básicamente orientadas a los países pertenecientes al continente americano, en contraposición a las firmas grandes especialización en el envío al exterior de grandes volúmenes de commodities", dice el economista Rubés Ascúa en un informe elaborado para LA GACETA.
Las ventas al exterior de las PyME han crecido por encima de la performance de las grandes empresas al registrar un crecimiento del 20% en 2004. Ese ritmo se mantuvo en el primer trimestre de este año.
"El sostenimiento de ese ritmo de crecimiento de exportaciones de Pymexs depende, entre otros factores de la posibilidad de financiar tanto una actividad creciente como las inversiones necesarias para incrementar tanto su capacidad operativa como la productividad y eficiencia", remarca Ascúa.
Sobre el particular, los Pymexs señalan que no existirían problemas graves en el acceso a financiamiento bancario tradicional para exportaciones (por ejemplo, prefinanciación). Sin embargo los desafíos que presenta el comercio exterior cuando la mayoría de los Pymexs pretende crecer en sus envíos al exterior se concentran en acceder a financiamiento que permita atender los requerimientos de capital emergentes de las decisiones de inversión.
Según el Observatorio PyME, alrededor del 40% delas empresas medianas está realizando inversiones durante el primer trimestre de 2005, destacándose sectores como aparatos eléctricos y autopartes con una proporción superior al 60%.
Evidentemente, la falta de despegue del nivel de endeudamiento bancario del sector privado que registra el sistema financiero argentino es una prueba de las falencias en el proceso de acceso al financiamiento, que se agrava especialmente en las PyME, aún cuando estas sean exportadoras.
En general, los Pymexs no registran ventas al exterior sensibles al financiamiento, es decir que aumenten pari-passu (con igual paso) con el ofrecimiento de mejores plazos de pago ofrecidos a sus clientes (se debe mencionar que este comportamiento registra la excepción de los productores de bienes de capital). Por el contrario, los empresarios Pymexs de Santa Fe encuestados recientemente señalaron que existen importantes chances de crecer en exportaciones si se concretan inversiones en modernización tecnológica y/o ampliación de capacidad productiva . "Para lograr este objetivo se requiere financiamiento que hoy no se encuentra disponible a pesar de los esfuerzos del Gobierno, que de alguno modo lidera la Sepyme", concluye Ascúa.
Automotrices denuncian obstáculos del Fisco nacional
Por Rodolfo Chaves
Gerente de Economía
Scania Producción Tucumán
Más allá de un marco de procedimientos bastante complejo en el ámbito de la Administración Nacional de Aduanas (y con algunos absurdos como es la coexistencia de reintegros de exportación al mismo tiempo que las retenciones por la misma exportación), existen en otras áreas -como la DGI- reglamentaciones que generan problemas importantes para determinados sectores exportadores, como es el caso -entre otras- de la industria automotriz.
A partir de 1999 la ley de impuesto a las ganancias exige a las empresas que realizan transacciones de comercio exterior con empresas vinculadas, la demostración de que sus resultados no han sido afectados negativamente por los precios de sus operaciones intercompañía. El problema se plantea cuando los métodos establecidos por la ley de nuestro país no están alineados con los métodos de los otros países en los que las empresas operan, cual es el caso de Brasil y Argentina.
Actualmente, determinadas exportaciones consideradas correctas desde el punto de vista de los precios por la legislación argentina, pueden ser consideradas importaciones incorrectas en la legislación del vecino país, y viceversa, forzando a las empresas a modificar sus esquemas de fabricación e intercambio con la sola finalidad de poder cumplir con las legislaciones incongruentes de los países en donde operan.
El desarrollo de una legislación de precios de transferencia consistente es una necesidad imperiosa entre los países que intentan integrar sus mercados, y su inexistencia desalienta las inversiones de empresas multinacionales.
Actualmente toda la industria automotriz está siendo cuestionada por la DGI por sus operaciones del año 1999. Imagine el lector a cuánto pueden ascender las contingencias en la industria dependiendo del criterio del fisco, con cinco años de operaciones acumulados hasta ahora. (Exclusivo para LA GACETA)
Faltan políticas de inversión
Uno de los principales problemas que atraviesan los países Latinoamericanos es no tener una salida exportadora para encaminar un crecimiento sostenido o hacer frente ante una receción interna. Según la experta en Comercio Exterior Vanina Arman la Argentina no esta ajeno a este problema dado que su nivel exportador histórico ronda el 9 % del PBI (aunque en los últimos años se presentaron importantes aumentos). Los motivos de esta inflexibilidad se deben a no pocas variables.A ello deben sumarse las desfavorables condiciones del mercado externo, el cual, es superficialmente mantenido por reglas proteccionistas emanadas de los países desarrollados, obstaculizando en alto grado el potencial exportador de productos manufacturados con un alto valor agregado proveniente de los países en vías de desarrollo. La Argentina afronta una crisis energética por falta de inversiones, por lo tanto las industrias que sobrevivieron a la década de los 90 y habían comenzado a reactivar su producción, por la sustitución de importaciones, se ven hoy amenazadas por esta crisis.Un punto a favor es la política económica adoptada por nuestro principal socio del Mercosur, Brasil, octava economía a escala mundial, que se perfila como futura potencia. "Si bien en el comercio exterior, las variables externas son un dato de gran peso, no se puede aspirar al bienestar sin adoptar políticas serias de inversión y crecimiento", concluye Arman.
Director ejecutivo Fundacion Exportar
La Argentina es un país con grandes condiciones para una inserción comercial externa creciente, como la que está teniendo lugar.
Si bien existen algunas condiciones que no son las más favorables, como la distancia de los grandes mercados, que implica ciertas dificultades logísticas, o una historia que es reciente (apenas algunos años, a diferencia de otros países como Chile o México, que comenzaron bastante antes) en materia de negociaciones comerciales externas exitosas que permiten eliminar o reducir trabas (arancelarias o no arancelarias) al comercio, nuestras empresas tiene hoy importantes condiciones positivas.
Esto explica que el año pasado las ventas externas en el país hayan rondado los U$S 35.000 millones.
Así, existen causas varias que explican el crecimiento sostenido de dos dígitos porcentuales de lasa exportaciones, año a año. Van desde un tipo de cambio competitivo, que está además apoyado en condiciones estructurales (especialmente fiscales) que permiten augurar estabilidad en la materia, continuando con la recuperación del crédito y la inversión en sectores transables, y pasando por las favorables condiciones que la naturaleza nos ha provisto, o la capacitación y formación de nuestros recursos humanos.
Servicios
Un aspecto central para sostener el empuje de las exportaciones es la provisión a las empresas -que al Fundación ExportAr tiene a su cargo, y que es un requisito de éxito para las PyME en este terreno- de servicios para los exportadores. Estos se basan en la inteligencia de mercados (cuáles son las condiciones de acceso a esos mercados; quiénes son los importadores o clientes y cómo deben llevarse adelante los pasos para tener éxito, tarea que se presta a través de la confección de estudios de mercados; análisis de factibilidad y planes estratégicos para empresas ,y sectores especialmente dedicados a andar un camino inteligente).
Promoción
Además, hay acciones promocionales para el desembarco en esos mercados; contacto directo con importadores, clientes o compradores de nuestros productos, que se gesta por medio de diversas tareas de promoción comercial que supera los 150 eventos en todo el mundo. Se va desde diseñadores de moda en Berlín, pasando por empresas de la industria del libro en Barcelona o en Frankfurt, donde también se ha organizado la presencia de empresas de autopartes, siguiendo por empresas dedicadas a muebles de madera en Valencia, hasta alimenticias en París. Se incluye, además empresas de productos médicos en Dusseldorf o laboratorios en Bruselas, y en otros mercados como en Sudáfrica en indumentaria femenina o escaleras de aluminio, o en China en alimentos y bebidas, en Hong Kong en cueros y moda o en Japón con alimentos diferenciados y calificados. Así, condiciones estructurales se suman a acciones puntuales para crear un marco que permita llevar al mundo el resultado del trabajo de los argentinos. (Exclusivo para LA GACETA)
Las PyME que exportan demandan financiación
El desempeño de las exportaciones realizadas por las PyME viene registrando luego de la crisis del año 2002 un positivo crecimiento. En 2004 superaron los U$S 14.000 millones (alrededor del 41% del total exportado).
"Si bien se mantiene la concentración en pocas grandes firmas, lo relevante es que los ?Pymexs? se especializan en exportaciones de manufacturas y básicamente orientadas a los países pertenecientes al continente americano, en contraposición a las firmas grandes especialización en el envío al exterior de grandes volúmenes de commodities", dice el economista Rubés Ascúa en un informe elaborado para LA GACETA.
Las ventas al exterior de las PyME han crecido por encima de la performance de las grandes empresas al registrar un crecimiento del 20% en 2004. Ese ritmo se mantuvo en el primer trimestre de este año.
"El sostenimiento de ese ritmo de crecimiento de exportaciones de Pymexs depende, entre otros factores de la posibilidad de financiar tanto una actividad creciente como las inversiones necesarias para incrementar tanto su capacidad operativa como la productividad y eficiencia", remarca Ascúa.
Sobre el particular, los Pymexs señalan que no existirían problemas graves en el acceso a financiamiento bancario tradicional para exportaciones (por ejemplo, prefinanciación). Sin embargo los desafíos que presenta el comercio exterior cuando la mayoría de los Pymexs pretende crecer en sus envíos al exterior se concentran en acceder a financiamiento que permita atender los requerimientos de capital emergentes de las decisiones de inversión.
Según el Observatorio PyME, alrededor del 40% delas empresas medianas está realizando inversiones durante el primer trimestre de 2005, destacándose sectores como aparatos eléctricos y autopartes con una proporción superior al 60%.
Evidentemente, la falta de despegue del nivel de endeudamiento bancario del sector privado que registra el sistema financiero argentino es una prueba de las falencias en el proceso de acceso al financiamiento, que se agrava especialmente en las PyME, aún cuando estas sean exportadoras.
En general, los Pymexs no registran ventas al exterior sensibles al financiamiento, es decir que aumenten pari-passu (con igual paso) con el ofrecimiento de mejores plazos de pago ofrecidos a sus clientes (se debe mencionar que este comportamiento registra la excepción de los productores de bienes de capital). Por el contrario, los empresarios Pymexs de Santa Fe encuestados recientemente señalaron que existen importantes chances de crecer en exportaciones si se concretan inversiones en modernización tecnológica y/o ampliación de capacidad productiva . "Para lograr este objetivo se requiere financiamiento que hoy no se encuentra disponible a pesar de los esfuerzos del Gobierno, que de alguno modo lidera la Sepyme", concluye Ascúa.
Automotrices denuncian obstáculos del Fisco nacional
Por Rodolfo Chaves
Gerente de Economía
Scania Producción Tucumán
Más allá de un marco de procedimientos bastante complejo en el ámbito de la Administración Nacional de Aduanas (y con algunos absurdos como es la coexistencia de reintegros de exportación al mismo tiempo que las retenciones por la misma exportación), existen en otras áreas -como la DGI- reglamentaciones que generan problemas importantes para determinados sectores exportadores, como es el caso -entre otras- de la industria automotriz.
A partir de 1999 la ley de impuesto a las ganancias exige a las empresas que realizan transacciones de comercio exterior con empresas vinculadas, la demostración de que sus resultados no han sido afectados negativamente por los precios de sus operaciones intercompañía. El problema se plantea cuando los métodos establecidos por la ley de nuestro país no están alineados con los métodos de los otros países en los que las empresas operan, cual es el caso de Brasil y Argentina.
Actualmente, determinadas exportaciones consideradas correctas desde el punto de vista de los precios por la legislación argentina, pueden ser consideradas importaciones incorrectas en la legislación del vecino país, y viceversa, forzando a las empresas a modificar sus esquemas de fabricación e intercambio con la sola finalidad de poder cumplir con las legislaciones incongruentes de los países en donde operan.
El desarrollo de una legislación de precios de transferencia consistente es una necesidad imperiosa entre los países que intentan integrar sus mercados, y su inexistencia desalienta las inversiones de empresas multinacionales.
Actualmente toda la industria automotriz está siendo cuestionada por la DGI por sus operaciones del año 1999. Imagine el lector a cuánto pueden ascender las contingencias en la industria dependiendo del criterio del fisco, con cinco años de operaciones acumulados hasta ahora. (Exclusivo para LA GACETA)
Uno de los principales problemas que atraviesan los países Latinoamericanos es no tener una salida exportadora para encaminar un crecimiento sostenido o hacer frente ante una receción interna. Según la experta en Comercio Exterior Vanina Arman la Argentina no esta ajeno a este problema dado que su nivel exportador histórico ronda el 9 % del PBI (aunque en los últimos años se presentaron importantes aumentos). Los motivos de esta inflexibilidad se deben a no pocas variables.A ello deben sumarse las desfavorables condiciones del mercado externo, el cual, es superficialmente mantenido por reglas proteccionistas emanadas de los países desarrollados, obstaculizando en alto grado el potencial exportador de productos manufacturados con un alto valor agregado proveniente de los países en vías de desarrollo. La Argentina afronta una crisis energética por falta de inversiones, por lo tanto las industrias que sobrevivieron a la década de los 90 y habían comenzado a reactivar su producción, por la sustitución de importaciones, se ven hoy amenazadas por esta crisis.Un punto a favor es la política económica adoptada por nuestro principal socio del Mercosur, Brasil, octava economía a escala mundial, que se perfila como futura potencia. "Si bien en el comercio exterior, las variables externas son un dato de gran peso, no se puede aspirar al bienestar sin adoptar políticas serias de inversión y crecimiento", concluye Arman.







