Relaciones complejas

Economía advierte sobre los riesgos de la suba salarial. La inflación también genera debates sobre la política monetaria.

19 Junio 2005
Por Daniel Casal
BUENOS AIRES- La relación entre el presidente Néstor Kirchner y el ministro Roberto Lavagna parece fluctuar entre la bonanza y la tormenta, algunas veces sin escalas. Así se dio en los últimos días por varios temas, aunque nada indica que la sangre pueda llegar al río porque ambos se siguen necesitando.
Uno de esos temas resultó el encaje del 30% dispuesto para el ingreso de capitales, ya que el presidente le prometió a Adelmo Gabbi, titular de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, que la medida no iba a alcanzar a la operatoria en acciones y títulos públicos. Casi al mismo tiempo, Lavagna mantuvo una reservada reunión con el ex presidente Eduardo Duhalde, horas después que se deslizara la posibilidad de que habrá dos listas en la provincia de Buenos Aires, una kirchnerista y otra duhaldista.
Voceros oficiales afirmaron que el encuentro tuvo como eje central analizar el Mercosur y los detalles de la reunión de Asunción que se realizará la semana que viene. En ese encuentro, Kirchner y Duhalde deberían encontrarse forzosamente.
Pero, el silencio oficial sobre los motivo del encuentro Lavagna-Duhalde alimentó las suspicacias, ya que ambos preservan afinidades históricas.
Por otra parte, la idea de algunos funcionarios de otorgar nuevos aumentos salariales antes de las elecciones de octubre también abrió algunas grietas.
De hecho, ya está decidido el aumento para los jubilados que ganan de entre $ 350 y $ 1.000 mensuales, luego del incremento en las mínimas. Para demostrar la justicia del reclamo basta con mencionar que la gran mayoría de los jubilados prácticamente no recibió prácticamente ninguna actualizaciones salariales en una década.
Algunos funcionarios cercanos al jefe de Estado tampoco descartan una nueva actualización del salario mínimo que en pocos días más deberá ubicarse en $ 630, una cifra que se ubica por debajo de una canasta de alimentos. Ante esto, y con la inflación siempre amenazante, en Economía advierte sobre el nuevo impacto sobre los precios que pueden provocar la seguidilla de ajustes. Hacienda le teme, más que a los incrementos puntuales, a las expectativas inflacionarias que puede generar la siempre latente posibilidad de nuevos incrementos.
En el mismo sentido, empresarios reunidos en el Precoloquio de IDEA de Rosario, como Enrique Pescarmona y Alfredo Coto, advirtieron sobre el posible "efecto precios" de los incrementos de salarios.
Pero, no hay que olvidar que los sueldos perdieron casi el 60% desde la devaluación y que las paritarias resurgieron luego de 11 años. En este marco, no era ilógico pensar en una nueva puja redistributiva como la que se presentó hoy en gran parte de la geografía nacional.
La inflación también genera debates sobre la política monetaria, ya que las abundantes compras de dólares por parte de la banca oficial deja en la plaza una cantidad de pesos que puede hacer recalentar los precios.
Para neutralizar ese efecto son licitados títulos públicos y se elevan las tasas, aunque estas siguen tan bajas que todavía siguen sin atraer a nadie.
También se supo que el Gobierno atesoró en el Banco Nación unos 2.500 millones de dólares que podrían servir para cumplir con gran parte de los vencimientos de este año con el Fondo.Aunque, en realidad, el objetivo es llegar a un acuerdo duradero que dibuje un horizonte de estabilidad y para esa etapa de negociaciones, el Presidente necesita también a su ministro de Economía, más allá de las tormentas pasajeras. (NA)

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