BERLIN.- Las cosas no van bien para el minidisco. Creado originalmente por el gigante electrónico japonés Sony como sucesor del venerable casete de audio, estos soportes de datos digitales han tenido dificultades para conquistar un lugar en el mercado de medios de almacenamiento de datos.
Entre otros aparatos portátiles, los reproductores MP3 y los reproductores de discos compactos siguen disfrutando de mayor popularidad que los de minidiscos. La impresión general es que el reproductor MP3 es la clave de las dificultades del minidisco.
Los minidiscos tienen un tamaño que es la mitad de los CD tradicionales, y por tanto los reproductores son también más compactos. El minidisco ofrece también ventajas sobre el MP3. Un paquete de cinco minidiscos, cada uno capaz de almacenar hasta 74 minutos de música, se vende a alrededor de ocho dólares. Una tarjeta de 16 megabytes (MB) para un reproductor MP3 cuesta alrededor de 38 dólares y ofrece sólo treinta minutos de música.
Una ventaja del MP3 sobre el minidisco es que la música MP3 puede hallarse gratuitamente en Internet. Sin embargo, los reproductores de minidiscos no necesitan una computadora para transferir música al aparato portátil. La mayoría de los reproductores de minidiscos ofrece ingreso análogo y aun digital para transferir música desde reproductores de CD. Y los cables necesarios vienen también incluidos.
Un reproductor de minidiscos puede costar unos 140 dólares, mientras un grabador cuesta apenas unos diez dólares más. Para quienes no reparan en el costo, hay reproductores portátiles de minidiscos de calidad superior por 500 dólares y más. (DPA)
Entre otros aparatos portátiles, los reproductores MP3 y los reproductores de discos compactos siguen disfrutando de mayor popularidad que los de minidiscos. La impresión general es que el reproductor MP3 es la clave de las dificultades del minidisco.
Los minidiscos tienen un tamaño que es la mitad de los CD tradicionales, y por tanto los reproductores son también más compactos. El minidisco ofrece también ventajas sobre el MP3. Un paquete de cinco minidiscos, cada uno capaz de almacenar hasta 74 minutos de música, se vende a alrededor de ocho dólares. Una tarjeta de 16 megabytes (MB) para un reproductor MP3 cuesta alrededor de 38 dólares y ofrece sólo treinta minutos de música.
Una ventaja del MP3 sobre el minidisco es que la música MP3 puede hallarse gratuitamente en Internet. Sin embargo, los reproductores de minidiscos no necesitan una computadora para transferir música al aparato portátil. La mayoría de los reproductores de minidiscos ofrece ingreso análogo y aun digital para transferir música desde reproductores de CD. Y los cables necesarios vienen también incluidos.
Un reproductor de minidiscos puede costar unos 140 dólares, mientras un grabador cuesta apenas unos diez dólares más. Para quienes no reparan en el costo, hay reproductores portátiles de minidiscos de calidad superior por 500 dólares y más. (DPA)







