15 Julio 2002 Seguir en 
BOGOTA.- Dos ediles se sumaron a la campaña guerrillera de asesinatos de funcionarios municipales en Colombia, lo que obligó al cierre de una alcaldía ubicada en la antigua sede de los diálogos de paz con la guerrilla de las FARC. Ayer se informó, sin dar mayores precisiones, el asesinato de dos concejales en las poblaciones de Briceño (noroeste) y La Unión (suroeste). El primer incidente se registró en una zona rural de Briceño, departamento de Antioquia, donde un grupo armado sacó de su residencia al edil Luis Eduardo Sánchez, de 38 años, cuyo cadáver apareció luego abandonado en una vía. Según la cadena "Caracol", Sánchez -quien al parecer no había recibido amenazas- pertenecía al sector democrático del Partido Liberal que fundó en Antioquia el presidente electo Alvaro Uribe. Por otra parte, en un distrito del departamento de Valle de Cauca, individuos que se desplazaban en un vehículo dispararon contra una camioneta en la que se encontraban el edil Luis Grajales, de 75 años; su hijo Luis Alfredo Grajales, de 43 años, y su conductor. Los tres murieron y una menor que iba con ellos resultó herida. Los Grajales eran dueños de una importante procesadora de vino.
La estrategia
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), que denunciaron como fraudulentas las últimas elecciones generales en Colombia, iniciaron una campaña de crímenes y amenazas de muerte contra alcaldes y funcionarios públicos colombianos con el fin de obligarlos a abandonar sus puestos. Las amenazas forman parte de un vasto plan que tiene como objetivo derrocar el poder local del Estado e imponer nuevos órganos que dependan de ella, dijeron observadores. La estrategia consistiría en penetrar la organización comunitaria -representada por las juntas veredales (de los pequeños caseríos) y de acción comunal- para transformarla y asumir su conducción.
Un total de 318 alcaldes ha sido víctima de presiones; de estos, 120 han presentado su dimisión al gobierno del saliente presidente Andrés Pastrana. El gobierno prometió garantizar la vida de los funcionarios y prevé incorporar 10.000 nuevos soldados a las Fuerzas Armadas. (TELAM)
La estrategia
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), que denunciaron como fraudulentas las últimas elecciones generales en Colombia, iniciaron una campaña de crímenes y amenazas de muerte contra alcaldes y funcionarios públicos colombianos con el fin de obligarlos a abandonar sus puestos. Las amenazas forman parte de un vasto plan que tiene como objetivo derrocar el poder local del Estado e imponer nuevos órganos que dependan de ella, dijeron observadores. La estrategia consistiría en penetrar la organización comunitaria -representada por las juntas veredales (de los pequeños caseríos) y de acción comunal- para transformarla y asumir su conducción.
Un total de 318 alcaldes ha sido víctima de presiones; de estos, 120 han presentado su dimisión al gobierno del saliente presidente Andrés Pastrana. El gobierno prometió garantizar la vida de los funcionarios y prevé incorporar 10.000 nuevos soldados a las Fuerzas Armadas. (TELAM)







