Se acentúa la crisis por el islote de Perejil

Rabat reafirmó su soberanía sobre esta solitaria roca. El bloque apoya a España quien amenazó con aplicar sanciones comerciales a los marroquíes.

15 Julio 2002
CEUTA.- La Unión Europea (UE) salió en apoyo de España, su socio de bloque, y pidió a Marruecos retirar en forma inmediata a los soldados que instaló desde el jueves pasado en el islote de Perejil, reclamado por Madrid. La UE es el mayor socio comercial de Marruecos, que es el primer receptor de ayuda de España. Sin embargo, Rabat insiste en que se trata de un puesto militar de observación, con 12 soldados, para controlar la inmigración ilegal y el terrorismo en los 20 kilómetros del Estrecho de Gibraltar que separan a España del Norte de Africa. Además, reafirmó su soberanía sobre esta solitaria roca, motivo de este serio conflicto. De todos modos, un vocero marroquí dijo que, debido al reciente casamiento del rey Mohammed VI, no habrá respuesta oficial hasta hoy, cuando terminen las celebraciones.

Presencia apremiante
Mientras, barcos patrulleros españoles continúan rodeando la minúscula isla de Perejil. España amenazó con aplicar sanciones comerciales a Marruecos -país integrante de la Liga Arabe- y, como último recurso, la fuerza para recuperar el islote. Hasta ahora ha enviado una fragata a Ceuta y dos corbetas a Melilla, dos importantes enclaves españoles situados en la costa norafricana. Madrid no ha llegado a reclamar la total soberanía sobre Perejil, nombre que recibe el islote por la planta que comen las cabras y que prolifera en la roca, pero pide el "statu quo", a lo que Marruecos se opone.

Los pasos de la ruptura
Si Marruecos se niega a retirar sus tropas, fuentes familiarizadas con la situación dijeron que España podría suspender un tratado bilateral de cooperación y amistad firmado en 1991. Podría imponer entonces sanciones comerciales en coordinación con la Unión Europea y endurecer los requisitos para la entrada de marroquíes en España. Unos 200.000 marroquíes viven en España, y más de 1 millón pasan regularmente por la península en su éxodo vacacional anual de camino a su país de origen. Si el problema persiste, España podría romper las relaciones diplomáticas y, como último recurso, intentará retirar por la fuerza a las tropas marroquíes. (AFP)

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