14 Julio 2002 Seguir en 
CIUDAD DE MEXICO.- Cumplidos tres días de alta tensión, con bloqueo de rutas y toma de rehenes, el gobierno federal mexicano todavía no ha entablado negociaciones con los campesinos del poblado de San Salvador Atenco, que se oponen a la construcción del nuevo aeropuerto capitalino en sus tierras. El gobierno del presidente Vicente Fox quiere expropiar estas tierras para construir allí un aeropuerto, a fin de descomprimir la actividad del actual aeropuerto internacional. El proyecto, con una inversión inicial de U$S2.000 millones, es uno de los más ambiciosos elaborados por el gobierno federal en materia de infraestructura.
Las condiciones
Los campesinos retienen desde el jueves a 12 personas, en su mayoría funcionarios judiciales y policías, mientras unos 500 efectivos de seguridad aguardan órdenes de intervenir a las afueras del pueblo, ubicado unos 30 kilómetros al noreste de la capital. Para desbloquear las rutas y liberar a los rehenes, los campesinos exigen la retirada de la policía, la cancelación de las órdenes de arresto contra sus líderes y atención médica para los heridos.
Además, aceptarán dialogar únicamente con funcionarios del gobierno federal. Para ello propusieron como uno de los posibles mediadores al obispo Samuel Ruiz, quien en 1994 fue intermediario entre el gobierno y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de Chiapas.
Doce campesinos fueron arrestados luego de duros enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Los pobladores se encuentran atrincherados y poseen bombas Molotov y machetes para defenderse. Además, amenazaron con hacer estallar tres camiones cisterna de gas que tienen en su poder si entra la policía al pueblo. (DPA)
Las condiciones
Los campesinos retienen desde el jueves a 12 personas, en su mayoría funcionarios judiciales y policías, mientras unos 500 efectivos de seguridad aguardan órdenes de intervenir a las afueras del pueblo, ubicado unos 30 kilómetros al noreste de la capital. Para desbloquear las rutas y liberar a los rehenes, los campesinos exigen la retirada de la policía, la cancelación de las órdenes de arresto contra sus líderes y atención médica para los heridos.
Además, aceptarán dialogar únicamente con funcionarios del gobierno federal. Para ello propusieron como uno de los posibles mediadores al obispo Samuel Ruiz, quien en 1994 fue intermediario entre el gobierno y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de Chiapas.
Doce campesinos fueron arrestados luego de duros enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Los pobladores se encuentran atrincherados y poseen bombas Molotov y machetes para defenderse. Además, amenazaron con hacer estallar tres camiones cisterna de gas que tienen en su poder si entra la policía al pueblo. (DPA)







