Se terminó el año para Atlético Tucumán: las decisiones clave que deberá tomar para 2027
Con la temporada finalizada, el “Decano” deberá definir la continuidad de Falcioni, resolver la situación contractual de varios jugadores y comenzar a rearmar el plantel para afrontar la lucha por la permanencia.
Resumen para apurados
- Atlético Tucumán cerró en noviembre su año deportivo tras empatar ante Banfield y negocia la continuidad de Julio Falcioni para planificar la lucha por la permanencia.
- El Decano completó un ciclo irregular donde logró salvarse del descenso, pero quedó eliminado en semifinales de Copa Argentina y no alcanzó los playoffs del Clausura.
- Con contratos clave por vencer, el club busca armar su plantel antes de diciembre para encarar el próximo torneo, donde iniciará en el fondo de la tabla de promedios.
Atlético Tucumán adelantó su brindis de fin de año para principios de noviembre, cuando apenas semanas atrás parecía que, con viento a favor, podría estirar su calendario 2026 hasta entrado el mes de diciembre.
Pero la eliminación por penales frente a Platense en semifinales de Copa Argentina y ese lugar en los playoffs del Clausura con el que coqueteó en buena parte torneo, pero al que no llegó a conquistar, lo dejaron sin el pan dulce ni la torta de turrón: el plantel disfruta ya de unas vacaciones largas de primavera, con regreso al trabajo previsto para los primeros días del último mes del año.
Tras su último partido, saldado con un empate 2-2 frente a Banfield a domicilio, ¿Qué le depara al “Decano” en su agenda?
Antes que nada, la definición de la continuidad o no de Julio César Falcioni. Ambas partes revelaron que en esta semana que se inicia se dará una conversación entre el presidente Mario Leito y el entrenador que inclinará la balanza para uno u otro lado.
El “Emperador”, que tiene contrato firmado hasta marzo, se encargó de resaltar que existe una cláusula de rescisión que le permite irse cuando lo desee y sin costo alguno. Y que lo único que va a negociar es “estabilidad deportiva”. El rearmado del plantel y ciertas cuestiones de logística que parecen no haberle gustado serían cuestiones clave.
De hecho, dio la sensación de que Falcioni aprovechó la rueda de prensa en el estadio Florencio Sola para intentar marcarle la cancha a su contraparte, una dirigencia determinada a conseguir una extensión en el contrato del veterano entrenador.
Hace sentido: con la espada de Damocles del descenso sobre su cabeza desde el inicio del próximo Apertura, al club no le conviene salir a buscar un nuevo timonel. En Falcioni tiene a uno que ya conoce el paño (léase, tanto a la institución como a la urgencia por sumar en la tabla), que posee jerarquía y que se demostró amigo de hacerles un lugar a los más jóvenes.
Pero claro, tal como reconoció un directivo a LA GACETA, “no todo depende del club”. Y, además, agregó en relación a la negociación: “Podemos llegar a buen puerto o ahogarnos a mitad del río”. Esa fue la sensación que dejó la fría noche de viernes en Banfield: hoy en día, las chances de que el “Emperador” extienda su estadía o emigre de la provincia son 50 y 50.
En caso de que no haya desembarco en la orilla, lo próximo en la agenda “decana” será definir el perfil del entrenador que saldrán a buscar, en medio de un panorama potencialmente complejo (arrancará debajo de todos en la tabla de promedios, con excepción de los dos equipos que suban de la Primera Nacional).
¿Procurarán a un técnico “sacapuntos” o a alguien que apueste al buen juego más allá de la situación en la tabla? ¿A un ignoto o a alguien con experiencia? ¿A un entrenador que traiga sus propios jugadores o que apueste por los frutos de las inferiores?
Varias preguntas, en fin, que los dirigentes intentarán evitar formular. Porque si hay acuerdo y Falcioni continúa, lo que resta de noviembre pasará por la definición de qué jugadores quedan, cuáles se van y quiénes llegan. El deseo de la dirigencia es iniciar la pretemporada en la primera semana de diciembre con al menos un 70% del plantel ya conformado y disponible.
La lupa está puesta sobre varios futbolistas en particular, por caso Leandro Díaz (finaliza su contrato esta temporada) y Renzo Tesuri y Franco Nicola, ambos muy cuestionados por los hinchas, entre algunos otros.
Además, hay préstamos que habrá que renovar o no, como el de Ignacio Galván. Y también la decisión de hacer uso de la opción por el paraguayo Clever Ferreira, tema que según la dirigencia se encuentra bien encaminado.
Y habrá, por supuesto, charlas y debates sobre la irregular temporada que Atlético acabó de cerrar, con dos entrenadores (arrancó Hugo Colace) y el objetivo prioritario de zafar del descenso, conseguido con anticipación y holgura.
Todo lo demás, quedó en un mero amago, más allá de haberse metido entre los cuatro mejores de Copa Argentina (y quedar en los umbrales de un eventual regreso a la Libertadores) y de haber concretado algunos triunfos resonantes ante los grandes (por caso, River, Independiente y Racing, siempre fuera de casa).
“En Copa Argentina perdimos por un penal. Después quisimos buscar la clasificación entre los ocho y no nos alcanzó. Se nos escaparon varios partidos en los últimos minutos”, en palabras del propio Falcioni.
El entrenador defendió su gestión: “Creo que la campaña es más que buena, con la aparición de seis o siete jugadores muy jóvenes. Les dimos oportunidades y continuidad a muchos futbolistas que en el futuro van a ser valorados, no sé si económicamente, pero sí deportivamente por el club”.
“Lo único que me pedían cuando llegué al aeropuerto era que pusiera dos micros delante del arco y nada más”, agregó.
En realidad, tales dos micros fueron estacionados solo por momentos. Está claro que al equipo del “Emperador” le sentó mucho mejor jugar de visitante (cuatro triunfos en el Clausura, tercer puesto en esa condición) que en casa, donde no ganó un solo partido y terminó en el sótano de la correspondiente tabla.
El déficit en el José Fierro fue, probablemente, la principal mancha del Atlético de Falcioni. Y su obstáculo esencial para alcanzar mayores alturas.







