Cartas de lectores: los nuevos encantadores de víboras

Cuando era chico y volvía del colegio, era un clásico parar frente a los cines de la capital. Ahí se instalaban los vendedores ambulantes, verdaderos encantadores de víboras. Instalaban una vasija en la que prometían una serpiente enorme que en cualquier momento iban a sacar levantándome al ritmo de una flauta al mejor estilo de la India. Pero antes de la gran revelación, sacaban el cuchillo, la afeitadora, el espejito de colores, cualquier cosa que realmente querían vender. Nosotros, con la inocencia de la infancia, nos quedábamos esperando una víbora que jamás aparecía. Hoy el Gobierno de Tucumán actúa exactamente igual que esos encantadores de víboras. Ante la inminente amenaza de graves inundaciones en el norte tucumano por el fenómeno de El Niño, salieron a anunciar con bombos y platillos una comisión legislativa para obras de prevención de inundaciones. Supuesta inversión de 10.000   millones de pesos  para solucionar el problema. Pero cuando levantás el trapito, te das cuenta del engaño. Primero, porque esos 10.000 millones (apenas unos 6,43 millones de dólares) son una burla: es un presupuesto en el que ya están sumados los sueldos que de por sí se pagan en Vialidad y en las comunas rurales. Segundo, porque esa cifra no es nada comparada con los escandalosos 180.000 millones de pesos que maneja solamente el presupuesto de la Legislatura. Nos siguen prometiendo la víbora mientras nos venden espejitos de colores, dejando a miles de tucumanos desprotegidos ante el agua que se viene al norte del país por efectos de El Niño.

José Manuel Avellaneda

jmavepro@gmail.com

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