Situación de los servicios sanitarios

Una cuestión que debe ser considerada como prioridad.

14 Julio 2002
Un tema significativo e inquietante de la semana pasada fue el del estado de la red de agua potable y cloacas de nuestra ciudad, a propósito de los desperfectos detectados en un caño maestro de la zona céntrica. Tema significativo porque, según resulta obvio, si en cualquier ciudad tales servicios resultan de la máxima importancia, mucho más lo son en una ciudad poblada por más de medio millón de habitantes, y cuya edificación crece febrilmente. Y tema inquietante, porque un colapso en ese rubro tendría consecuencias impredecibles en la vida cotidiana de todos los habitantes de nuestra ciudad.Como lo hemos consignado en la amplia información que dimos sobre la cuestión, la necesidad de realizar fuertes inversiones en el sistema resulta innegable, y se afirmó que expertos del Banco Mundial así lo advirtieron. Pero lo que las vuelve problemáticas es, además de la situación legal (un gerenciamiento a cargo de la Nación y una privatización que no se termina de encarar), la morosidad de los usuarios en el pago del servicio. El 43% de aquellos no abona las boletas. Así, Obras Sanitarias Tucumán (OST) continúa acumulando un enorme déficit: desde que se fue Aguas del Aconquija ya suma 40 millones de pesos, y actualmente pierde, por mes, 1 millón de pesos y deja de recaudar el doble de esa suma.
En cuanto al estado del servicio, el gerente general de OST, si bien negó las posibilidades de colapso, reconoció que la red cloacal de nuestra ciudad ha llegado a su límite, razón por la cual, desde hace tiempo, los nuevos barrios se construyen con pozos ciegos. Hay que agregar que, posteriormente, ex técnicos de la antigua DIPOS dijeron que se exageran interesadamente los problemas en beneficio del grupo sindical que aspira a conducir el ente privatizado, y negaron que el Banco Mundial sea verdaderamente autor del informe referido.
Si bien se trata de un tema que ha quedado abierto, parece difícil de negar la necesidad de obras en este rubro. Como lo decimos arriba, el crecimiento de nuestra capital requiere urgentemente que se actualice su infraestructura de obras sanitarias, la mayor parte de la cual tiene antigua data. No se puede aceptar, por ejemplo, que en una capital, a comienzos del tercer milenio, los barrios que se construyen queden al margen del servicio de cloacas, con los graves problemas que de ello se derivan para la salubridad pública, dadas las características de nuestro clima y de nuestro suelo.
Lamentablemente, el Estado no es demasiado afecto a encarar tales obras de infraestructura. No solamente por su elevado costo, sino porque se trata de esos trabajos que "no se ven": no hay corte de cinta inaugural ni fotografías ilustrativas en este tipo de obras, a pesar de que su beneficio público resulte inconmensurable y esté claramente vinculado al progreso y al bienestar de la comunidad en general.
Nos parece que estamos frente a un terreno donde es hora de actuar con realismo y con sentido de futuro. Nuestra ciudad necesita, imprescindiblemente, asegurar una prestación del servicio de agua y cloacas sin sobresaltos de ninguna índole, y que sus beneficios acompañen, sin exclusiones, el crecimiento de la ciudad.
Es hora, entonces, de resolver el futuro legal de Obras Sanitarias Tucumán, para que puedan planificarse las inversiones correspondientes a largo plazo. Y, también, debe exigirse a la población el cumplimiento de su obligación de satisfacer puntualmente la cuota de los servicios. De otra manera, se asiste a la injusta situación de que unos pagan y otros no, pero ambos reciben la misma contraprestación. Al igual que la luz, el gas o el teléfono, el servicio de agua y cloacas no es algo gratuito, y debe pagarse por su uso.Modificar esta cultura de la morosidad o del no pago debe formar parte, también, de los cambios que toda la ciudadanía encuentra convenientes en esta hora de la provincia y del país.

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