Resumen para apurados
- Cada 2 de noviembre, la Iglesia católica y los creyentes conmemoran el Día de los Fieles Difuntos con oraciones para pedir por el descanso de las almas en el purgatorio.
- La fecha sigue al Día de Todos los Santos y se basa en la doctrina de purificación previa al cielo, fundamentada en diversos pasajes de textos bíblicos.
- Estas plegarias tradicionales, como la de San Agustín, sostienen una práctica secular de consuelo espiritual y memoria familiar que perdura en la comunidad.
El inicio del calendario de noviembre está marcado por dos fechas importantes para las almas. El 1 de noviembre se celebra cada año el Día de Todos los Santos, fecha que conmemora a las figuras conocidas y anónimas de la Iglesia católica, a quienes vivieron una vida de fe, según la religión católica, y que partieron a la eternidad. El 2 de noviembre, en cambio, se pide por todas las almas, en particular por las que se encuentran en el purgatorio, según la creencia.
En la doctrina católica, el purgatorio es una “purificación final” que algunas personas deben atravesar después de la muerte para llegar al cielo y a la vida eterna prometida. Aunque la Biblia no menciona explícitamente al purgatorio, hay referencias implícitas en pasajes como el Segundo Libro de Macabeos, capítulo 12, versículos 44 a 46, y la Primera Carta a los Corintios, capítulo 3, versículos 13 a 15.
Oración para pedir el eterno descanso de los Fieles Difuntos
Oración por un ser querido fallecido
Padre santo, Dios eterno y Todopoderoso, te pedimos por (el nombre del difunto), que llamaste de este mundo.
Dale la felicidad, la luz y la paz. Que él, habiendo pasado por la muerte, participe con los santos de la luz eterna, como le prometiste a Abraham y a su descendencia.
Que su alma no sufra más y te dignes a resucitarlo con los santos el día de la resurrección y la recompensa.
Perdónale sus pecados, para que alcance junto a ti la vida inmortal en el reino eterno.
Por Jesucristo, Tu Hijo, en la unidad del Espíritu Santo. Amén.
Oración por un difunto
¡Oh Dios! Nuestro creador y redentor, con tu poder Cristo conquistó la muerte y volvió a ti glorioso. Que todos tus hijos que nos han precedido en la fe participen de su victoria y disfruten para siempre de la visión de tu gloria donde Cristo vive y reina contigo y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Dales, Señor, el descanso eterno. Brille para ellos la luz perpetua. Descansen en paz. Amén.
María, Madre de Dios, y Madre de misericordia, ruega por nosotros y por todos los que han muerto en el regazo del Señor. Amén.”
Oración de San Agustín de los muertos
No lloren si me amabais. ¡Si conocieran el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudieran oír el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos! ¡Si pudieran ver con sus ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso! ¡Si por un instante pudieran contemplar como yo la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!
Cuando la muerte venga a romper sus ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban y, cuando un día que Dios ha fijado y conoce, su alma venga a este Cielo en el que les ha precedido la mía, ese día volverán a ver a aquel que los amaba y que siempre los ama, y encontrarán su corazón con todas sus ternuras purificadas.
Volverán a verme, pero transfigurado y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando con ustedes por los senderos nuevos de la Luz y de la Vida, bebiendo con embriaguez a los pies de Dios un néctar del cual nadie se saciará jamás. Amén.













